La oposición en pleno salió a cuestionar la reforma educativa lanzada por el Gobierno bonaerense y denunció que con esta iniciativa "se destruye la cultura del esfuerzo", ya que apunta a "nivelar hacia abajo".
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La diputada nacional de la Coalición Cívica Elisa Carrió rechazó la normativa bonaerense que elimina la instancia de repetición para los alumnos primarios, establece un nuevo sistema de calificación y habilita a los alumnos a pasar de grado adeudando hasta dos materias.
"En la provincia de Buenos Aires no se reconoce el mérito, la educación y la formación cultural", lanzó ofuscada la legisladora opositora. "Sin esfuerzo y mérito no hay destino ni porvenir para los niños", agregó.
Para Carrió, la "gran cuestión del porvenir es la revolución educativa que forme a los chicos para el futuro, en escuelas modernas y con docentes capacitados y bien pagos".
En ese marco, la diputada cargó contra los gobiernos justicialistas de la provincia de Buenos Aires y acusó al partido por haber "convertido a las escuelas en asilos".
"Quienes creen que la educación mejora facilitando pasar de grado no hacen más que destruir la cultura del esfuerzo. Con escuelas mediocres no hay progreso posible", dijo el presidente de la UCR, Ernesto Sanz, en alusión al nuevo Régimen Académico del Nivel Primario bonaerense.
El senador por Mendoza y precandidato presidencial del Frente Amplio Unen (FAU) agregó que "eliminando aplazos y flexibilizando evaluaciones, el mensaje a chicos es que todo da lo mismo y a la sociedad que dedicarse o no hacerlo, es absolutamente indistinto".
Su correligionario Julio Cobos, diputado y también precandidato presidencial, sostuvo que es "inaceptable nivelar para abajo" a los estudiantes y sostuvo que la reforma "atenta contra la calidad educativa".
"Necesitamos una escuela de calidad, con oportunidades y exigencia para todos; no al revés, como pretender hacer. Aprender es un desafío que nos dignifica como personas. Calidad y exigencia educativa para todos, de esa forma socializamos oportunidades. Que triste forma de celebrar el Día del Maestro con estas novedades", apuntó en el Foro de Convergencia Empresarial (FCE).
Por su parte, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, le pidió al gobernador Daniel Scioli que dé marcha atrás con la medida porque -sostuvo- "le hace daño a los chicos y docentes, a los que forman en conocimiento y valores, a los que preparan a nuestros chicos para el futuro".
"Igualar hacia abajo no es incluir. Incluir es igualar hacia arriba. Nuestra obligación es darle futuro a nuestros chicos. Les pido a las autoridades bonaerenses que dejen sin efecto esta medida educativa", insistió en declaraciones a la radio Mitre, tras denunciar que para las autoridades bonaerenses "lo importante es que el alumno zafe porque se necesita que esté adentro de la escuela".
El intendente massista Luis Andreotti afirmó a su turno que "Scioli optó en el Día del Maestro por anular el sacrificio y el esfuerzo como enseñanza" y sostuvo que "sacando los aplazos lo único que logra es alejar a nuestros chicos de un futuro más justo e igualitario".
También salió al cruce de la reforma educativa el diputado Francisco de Narváez, quien le pidió al gobernador Scioli "que reflexione y que no avance" con la propuesta en la Provincia de Buenos Aires
"La escuela tiene que educar, pero también tiene que formar buenos ciudadanos. Lo que se ha propuesto en la provincia de Buenos Aires es un disparate. Es nivelar para abajo", coincidió en un comunicado.
Finalmente, el bloque de diputados del Frente Amplio Progresista (FAP) se mostró "preocupado" con los cambios en la forma de evaluación en el nivel primario y señaló en un comunicado que "esto es un maquillaje".
"No se trata de cambiar números. En la provincia no están invirtiendo recursos para que los alumnos tengan mejores condiciones de aprendizaje", dijeron los diputados del FAP, una coalición formada por el Partido Socialista, el Frente Cívico de Córdoba, Libres del Sur y el GEN.
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