ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

11 de mayo 2006 - 00:00

Empresas y Uruguay resignados ante Banco

ver más
Jorge Batlle
El gobierno uruguayo y las empresas papeleras Botnia y ENCE aceptaron las exigencias de mejoras técnicas y de difusión de información que expuso el martes la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial al anunciar su plan de acción para culminar con el proceso de análisis del impacto ambiental de las plantas que se instalarán en Fray Bentos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El ministro de Medio Ambiente oriental, Mariano Arana, consideró que son «bienvenidos» nuevos estudios.

«Como opinión personal, bienvenidas sean estas exigencias, bienvenidas sean nuevas profundizaciones en todo lo que sean los estudios, porque nos hemos favorecido, hemos aprendido. Me alegra este reciente informe elaborado a solicitud del propio Banco Mundial», señaló Arana.

El funcionario destacó que Uruguay «está abierto a cuanto puedan ser mayores y mejores garantías» sobre el funcionamiento de las empresas.

  • Radicación sorpresiva

  • La empresa finlandesa Botnia, de origen de instalación dudoso porque apareció sorpresivamente su autorización para radicarse en Fray Bentos sólo 15 días antes de que abandonara la presidencia de Uruguay Jorge Batlle, del Partido Colorado, consideró como «positiva» la propuesta del brazo privado del Banco Mundial, que analiza financiar la construcción de las dos fábricas.

    Mediante un comunicado, la empresa informó que acordó con la CFI ampliar «sus estudios sobre los impactos ambientales combinados de las plantas de celulosa que se están construyendo en Uruguay».

    «Estamos prontos para proporcionar toda la información que sea necesaria para asegurar que Botnia va a aplicar las mejores tecnologías disponibles en su planta de Uruguay», sostuvo el presidente y CEO de la empresa, Erkki Varis.

    Además, agregó que tienen «una actitud positiva ante las propuestas realizadas por los expertos contratados por la CFI con respecto a llevar a cabo estudios adicionales».

    Por su parte, voceros de ENCE dijeron que la empresa «está preparada para darle al CFI toda la información que requiera». Y confiaron en que no prevén «dificultades para esta fase final del otorgamiento del crédito».

    El Banco mundial dio a conocer su fase final en el proceso de evaluación del impacto ambiental de las plantas que concluirá en 60 o 90 días, y pidió allí más información y mejoras técnicas; incluso sugirió la posibilidad de reubicar una de las dos plantas si el informe de impacto acumulado culmina en que el funcionamiento paralelo de las empresas causará mayor daño medioambiental. De hecho, entre ambas prevén producir 1 millón y medio de celulosa anualmente, cifra que supera ampliamente a todo lo obtenido por las diez plantas ubicadas en territorio argentino.

    En cuanto a los procesos de tecnología, la CFI insta a las compañías a utilizar el método de blanqueamiento libre de cloro, es decir que la deslignificación de la madera se realice por oxígeno y no por cloro, altamente contaminante. Con el resultado de ese estudio, la entidad monetaria decidirá si apoya financieramente los emprendimientos.

    Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias