2 de junio 2006 - 00:00

En gobierno dan número para castigar a ex amigo

El gobierno siguió ayer repartiendo número a los interesados en criticar en público a Roberto Lavagna. Es una novedad para esta administración que no cuenta con demasiados voceros a la hora de hablar bien o mal de sus funcionarios. Se recordaba ayer en el Congreso como ejemplo de eso que, en la sesión que desplazó a Luis Patti de una banca, Elisa Carrió planteó una cuestión de privilegio contra el presidente de la Cámara, Alberto Balestrini, y no se le ocurrió a ningún diputado oficialista pedir la palabra para defenderlo.

Seguramente, les faltó a esos diputados insolidarios la «fatwa» que lanzó Casa de Gobierno contra el ex ministro, a quien quieren convertir en el culpable de todos los males, de ayer, de hoy y de siempre. El método no es nuevo en el kirchnerismo; se trata de quitarle a Lavagna todo resto de legitimidad, no la oficialista, sino ya para circular en política. Lavagna era para el gobierno legítimo cuando acompañaba a Kirchner como ministro, ejecutando una de las principales herencias que recibió de Eduardo Duhalde -más aún, el ex presidente cree que la fórmula Kirchner-Scioli ganó la presidencia porque prometió antes de las elecciones la continuidad de Lavagna, un seguro de continuidad de un proceso de recuperación que el electorado premió con un modesto 22,24% de los votos (menos, claro, que 24,45% de Menem-Romero, que ganó la primera vuelta).

  • Agravios

  • Dejó de ser ministro, pero el duelo duró poco. Ayer, un rosario de funcionarios y entornistas del gobierno cubrió de agravios a Lavagna, que seguramente piensa cada hora más en ser candidato, la única forma en que puede remontar esta mala hora que él se buscó.

    Se coló en el lote el presidente de la Rural, un contradictor del gobierno en el tema carnes, que aprovechó para fustigar al gobierno de antes y al de ahora. Veamos una síntesis de lo que se escuchó ayer:   

  • «Lavagna quiere presentarse a sí mismo como el nuevo aglutinador de un proyecto de centroderecha que, en realidad, agrupa a lo que la sociedad argentina repudió el 19 y 20 de diciembre de 2001.» (Luis D'Elía.)   

  • «Lavagna fue parte de este proceso y no tiene por qué criticarlo ahora. El quiere hacer política. Una cosa es Lavagna queriendo dar un discurso para mejorar la economía, que no lo creo, y otra es diferenciándose haciendo política y querer ser candidato, y ésa es la diferencia que yo planteo. Pasó a ser político y dejó de ser catedrático, y así hay que entenderlo.» (José Alperovich, gobernador de Tucumán.)   

  • «El error que comete Lavagna es salir a criticar cosas que no dijo cuando estaba en funciones y en responsabilidad. Tiene todo el derecho del mundo de plantearse como candidato. Si él quiere plantearse como candidato, que lo diga.» (José María Díaz Bancalari.)   

  • «Lavagna está jugando una carta que lo constituye como eventual candidato de un polo que puede reunir a ciertos sectores del justicialismo y del radicalismo, como alternativa a Kirchner. Hoy intenta intervenir señalando algunas cuestiones de la coyuntura, incluso poniéndose un ropaje mucho más progresista del que tenía cuando gestionó la economía, hablando, por ejemplo, de problemáticas como la inclusión del ingreso en un contexto donde la economía casualmente, en este sentido, comienza a derramar mucho menos de antes. Lavagna está fuertemente articulado con los sectores más tradicionales de la Argentina, vinculado a los sectores exportadores de la economía y hoy no constituye una alternativa en términos de mejoras en lo que hace a la distribución justa del ingreso y en el desarrollo del país.» (Claudio Lozano, diputado vincualado a la liga sindical CTA, hasta ahora distante del gobierno.)   

  • «Nos duele que alguien, a seis meses de haber compartido el gobierno con nosotros, ahora se ponga en una situación de 'outsider' y critique cosas que, algunas de ellas, tendrían que haber sido resueltas o se tendrían que haber visto durante su propia gestión. Resulta doloroso que alguien que no hizo caso, no hizo lugar a ninguna de las recomendaciones que se le hicieron desde distintos lugares de la Secretaría de Agricultura, sobre la necesidad de recomponer el stock ganadero, hoy critique la falta de stock ganadero y nos critique la medida de suspensión de las exportaciones por 180 días, que ya ha sido dejada de lado.» (Agustín Rossi, jefe del bloque oficialista de Diputados.)   

  • «Sí, considero que fue un error, que hemos perdido dos años de este plan ganadero, que se realizó con mucho trabajo de todos los sectores involucrados durante 2004 y quedó ' cajoneado' y no salió a la luz. El ministro Lavagna, no sé por qué..., a lo mejor, habrá pensado que esto iba a contribuir a un aumento de la carne. Pero la verdad es que perdimos dos años, y esa falta de oferta en el país se ha evidenciado ante una demanda muy fuerte. Se podría haber trabajado mucho en ese tiempo.» (Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina.)   

  • «Lavagna es como que no estuvo en el país el último tiempo y no tuvo nada que ver con nada. De repente, ve las cosas desde otro lado, y en los temas que está planteando, él fue parte de las políticas que critica y también tomó decisiones en ese sentido.» (Patricia Vaca Narvaja, diputada que trabajó como subsecretaria de Lavagna cuando éste era ministro.)   

  • «No es casualidad que Lavagna haga estas declaraciones en ese marco y con ese auditorio. Es parte del posicionamiento que viene haciendo en estos días como precandidato para intentar expresar a la oposición desde un perfil de derecha.» (Jorge Ceballos, piquetero blando y oficialista.)   

  • «No coincidí con Lavagna ni cuando era ministro ni ahora.» (Aníbal Fernández, ministro.)   

  • «Dejémonos de joder y no probemos más nada.» (Luis Juez, intendente de Córdoba, opina sobre una candidatura de Roberto Lavagna a presidente.)
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar