El titular de la empresa de seguridad Fortaleza, donde se desempeñaba José Mansilla Alarcón, consideró hoy que el vigilador sufrió "un rapto de locura", cuando el sábado último robó un camión que terminó volcando frente a la casa que el presidente Néstor Kirchner posee en Río Gallegos.
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"Creo que fue un rapto de locura, no sé si será una cosa anormal o una psicosis permanente", señaló Federico Romagnoli, quien señaló además que, cuando su empresa contrató a Mansilla Alarcón, no detectó "ningún problema" en los exámenes psicofísicos de ingreso laboral.
"Vino a través de la Bolsa de Trabajo de la Provincia. Le hicimos todos los chequeos determinados por ley y no detectamos ningún problema", destacó el empresario en declaraciones radiales.
Para Romagnoli "no hay dudas" de que el vigilador intentó estrellar el camión contra la casa del Presidente, aunque señaló que no cree que el hecho haya sido premeditado y que se inclina a pensar que "fue de improvisto".
"Desde mi punto de vista de empleador de este hombre, que era una persona muy humilde, casi carenciado, yo no creo que haya tenido atrás de él otra cosa", detalló.
El empresario señaló que Mansilla Alarcón comenzó a trabajar para Fortaleza el 15 de marzo último y que llegó a la empresa con "buenos antecedentes" luego de haber trabajado para la Dirección de Parques Nacionales y Prefectura.
Además, Romagnoli destacó que el hombre poseía el carnet de conductor de mayor categoría que entrega la Municipalidad de Río Gallegos.
"Cubría nuestras expectativas y en el tiempo que estuvo trabajando no tuvimos ningún tipo de queja", señaló.
El titular de la empresa de seguridad relató que, el sábado último, Mansilla Alarcón había salido de trabajar a las 7:00, luego de cumplir la vigilancia nocturna en un hipermercado de materiales de construcción.
Según Romagnoli, una vez cumplido su turno, el vigilador "se quedó merodeando" en el lugar y tomando mate con el chofer del camión que poco después robaría.
El vehículo era un Scania nuevo, con acoplado y cargado con 20 mil kilos de mercadería.
"Cuando a las 8:00 el conductor bajó del camión para descargarlo, subió el vigilador y comenzó su raid de locura", indicó el empresario.
"No sé cómo llamarlo al señor este. Loco, delirante o delincuente. La última maniobra que hizo, no tengo dudas, fue para tirar el camión contra la casa (del Presidente), pero no pudo por ineficiencia en el manejo o porque el acoplado venía muy cargado y lo sacó de trayectoria", estimó.
El empresario señaló además que vio a Mansilla Alarcón en dos oportunidades luego de los hechos y que el vigilador lo reconoció y estaba "muy tranquilo".
"Cuando lo ví, ya había sido llevado a un centro de salud mental y devuelto a la comisaría porque decían que no tenía nada anormal", señaló.
El acusado permanece detenido en la comisaría segunda de Río Gallegos, donde aún no ha prestado declaración a la espera de nuevas pericias psiquiátricas ordenadas por el fiscal Andrés Vivanco.
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