Informe de Pablo Jiménez.- Ante un estadio repleto de militantes, Cristina de Kirchner realizó un fuerte llamado a la unidad, celebró la llegada de los jóvenes a la política y agradeció a las fuerzas de la oposición por acompañar el proyecto de ley sobre la expropiación de YPF. De esta manera, reivindicó el rol del Estado y argumentó que la nacionalización de la petrolera "es recuperar la dirección nacional".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Cristina encabezó un acto en el estadio de Vélez junto a todo su Gabinete, agrupaciones, gobernadores, intendentes, funcionarios y el resto de los habitantes del universo K. El José Amalfitani desbordó con banderas y pancartas que delimitaban bien las organizaciones presentes donde se destacaron por su poder de convocatoria, La Cámpora, El Movimiento Evita y Kolina. Aunque las puertas se abrieron al mediodía miles quedaron afuera debido a la magnitud de la asistencia.
En su discurso, que duró poco más de 40 minutos, la Presidente se dirigió a todos los presentes pero dedicó párrafos especiales a la juventud como nueva protagonista de la política. Llamó a trabajar "juntos, unidos y organizados, para construir un país mejor".
Según la primera mandataria el máximo logro de su gestión y la de Néstor Kirchner fue "la incorporación de la juventud a la política" y aseguró que "es lo mejor que hemos hecho porque es sembrar futuro". "No somos eternos, y ya comprobamos dramáticamente que la vida se extingue. Precisamente en la adolescencia y la juventud se forman las idea; y ustedes son los verdaderos custodios de este proyecto", enfatizó.
Agradeció además a "todas las fuerzas políticas de la Argentina que acompañaron al país" en "la recuperación de YPF". "Es de bien nacido agradecer, gracias a las fuerzas políticas", dijo eufórica. Esta semana se aprobó en el Senado un proyecto de ley sobre la expropiación del 51% de las acciones que posee la española Repsol en YPF. La iniciativa ya tiene dictamen en Diputados y según adelantó Cristina la próxima semana será ley.
Cristina arribó al estado de Vélez cerca de las 17.15 y tras la transmisión de un video que recordaba lo sucedido en los últimos nueve años, comenzó su discurso a las 17.30. Estuvo acompañada en el escenario por medio centenar de personas, entre los cuales figuraban miembros de su gabinete, diputados, senadores, gobernadores y dirigentes sociales. La Cámpora marcó presencia fuera y dentro del escenario ya que las primeras y segundas filas de la fuerza que comanda Máximo Kirchner rodearon a la Presidente.
Como contó este diario, La Cámpora ocupó la tribuna más grande. El segundo escalón fue para el Movimiento Evita de Emilio Pérsico y Fernando "Chino" Navarro, quienes también escoltaron a Cristina. Detrás, Kolina, de Alicia Kirchner, con quien la jefa de Estado se fundió en un fuerte abrazo antes y después de hablar. Durante la tarde se especuló con que Alicia fuera otra oradora, algo que podría ser interpretado como otro paso hacía la instalación de la ministra de Desarrollo Social como posible sucesora de Daniel Scioli en Buenos Aires.
El escenario montado para la ocasión, lucía el lema de la jornada "Unidos y Organizados" y mostró sobre sus laterales las imágenes del expresidente Néstor Kirchner y de la Presidenta que estaban acompañadas por un inflable con forma de pingüino que llevaba el escudo de YPF en su centro. Otro de los presentes junto a Cristina fue el diputado nacional Martín Sabbatella quien hasta subió una bandera de Nuevo Encuentro mientras hablaba con el vicepresidente Amado Boudou y el jefe de Gabinete Juan Abal Medina.
Durante los 40 minutos de micrófono, donde se permitió algunos guiños a los jóvenes, Cristina realizó un repaso por los logros de gestión desde que el kirchnerismo llegó al poder en 2003 realzando el rol del Estado. Al mismo tiempo aseguró que exigirá nuevas formas de intervención, nuevas formas de participación del Estado junto al sector privado. "El Estado no puede declinar las responsabilidades políticas, sociales, económicas e institucionales en la conducción de un país", dijo.
Al comenzar su discurso ante miles de militantes en el barrio porteño de Liniers, agradeció a los presentes "por esta maravillosa fiesta de alegría y de nacionalidad". Y luego reveló que el acto, que fue organizado en principio por el Movimiento Evita y La Cámpora, estaba previsto para el 11 de marzo. Sin embargo su contrapropuesta fue realizarlo el 27 de abril, fecha en la que Néstor Kirchner logró su pase balotaje y marcó su llegada a la presidencia.
Cristina destacó que prefirió esta fecha porque fue cuando comenzaron junto al expresidente "a construir, a partir de convicciones históricas, de principios políticos, una historia". "Jamás permitiremos que la vuelvan a escribir desde afuera o desde intereses contrarios a los de la patria", enfatizó.
La Presidenta recordó que tras la elección de 2003 algunos le preguntaban "cómo van a hacer para gobernar un país tan quebrado si no les dan la segunda vuelta para legitimarse". "Yo les contesté que si no nos la daban, la legitimidad la íbamos a construir a fuerza de políticas que fueran orientadas a cambiar el destino histórico de la Argentina. Con un 22% había legalidad pero faltaba legitimidad, pero nos sobraba coraje y lo que teníamos que tener para dar vuelta la taba de la Argentina", agregó.
"No me voy a cansar una y otra vez de pedirles a todos unidad y organización, y decirles que la historia no se escribe en línea recta. Por eso, tengamos la claridad aquellos que vivimos una Argentina dividida, de tener en la memoria colectiva la necesidad de la unidad nacional", concluyó para bajarse y saludar a los que estaban debajo del escenario en la primera fila.
Dejá tu comentario