No se recuerda tanta impunidad para hacer lo que quieran en las calles grupos activos como ahora sucede con las alas extremas de los piqueteros. Nadie en el gobierno arriesga a poner orden y, ante la falta de autoridad, la Policía se ha tornado totalmente pasiva. Se limita a proteger edificios, no público desplazándose, y a desviar el enloquecido tránsito por tantas calles, puentes y autopistas cortados permanentemente. El duhaldismo -con la vista sólo en perdurar políticamente- no quiere arriesgar ni un gas lacrimógeno. Es una posición absurda porque la gente común, cada vez más enardecida por el matonismo piquetero, sigue acumulando intención de votar al que supone pueda volver a erradicar la anarquía y eso significa Aldo Rico, Luis Patti, Ricardo López Murphy o Carlos Menem en el orden nacional o provincial. La izquierda piquetera recalcitrante, Polo Obrero, de Héctor Pitrola, es hoy directamente marxismo puro, toma del poder desde minorías por la fuerza y erradicar la libertad. Hasta lo expresa si no bastara la prepotencia como obligar a paso abierto a los peajes. La novedad, con relación al activismo tradicional trotskista, es que han descubierto variantes de gravitación desconocidas en el pasado, como lograr tener milicia activa paga vía planes Jefas y Jefes de Hogar que conceden a los que concurren a anarquizar los centros poblados. El otro hecho que favorece su accionar es el descubrimiento del miedo extremo de Duhalde y su entorno a cualquier forma de represión auto-convenciéndose de que así, aunque la gente repudie lo que sucede y a quienes lo permiten, no pueden producirse víctimas fatales, como sucediera en julio del año pasado. El exceso de un comisario -exceso evidente, sin duda- no justifica que no se haga respetar con métodos policiales sin barbarie el derecho del ciudadano de circular. Los piqueteros, cebados cada día más por tales facilidades, tienen planificadas minuciosamente las molestias diarias para irritar a los ciudadanos. Llevan 8 meses sin víctimas y eso les preocupa. Irritan tanto y más asiduamente cuando más se acercan elecciones hasta parecer que favorecen a todos los candidatos que buscan erradicar al duhaldismo que les profesionalizó a sus activistas con pagos sin prestación laboral y tiempo libre para piquetear. Además, es otro de los ya innumerables problemas acumulados, las milicias callejeras pagas desde el Estado, que este gobierno le derivará al próximo que asuma el 25 de mayo. Lamentable.
Fuertemente pertrechados, policías con motos, carros de asalto y perros cerraron el paso hasta que sus dirigentes
Manifestantes y fuerzas policiales estuvieron frente a frente mientras sus líderes negociaron las condiciones de la movilización en la Casa de Gobierno con el viceministro del Interior,
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