Escándalo hace peligrar el juicio político a Ibarra
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Julio Maier, titular del Tribunal Superior de Justicia y presidente de la Sala Juzgadora, se retiró ayer ofuscado con los legisladores porteños.
«¿Usted se cree que esto es un circo, que la función empieza cuando usted llega?», le propinó a Maier el kirchnerista Helio Rebot, gesticulando con su robustez.
«Usted me falta el respeto», le replicó Maier, acalorándosey entre el griterío incipientede las izquierdistas Susana Echegoyen y Beatriz Baltroc.
«¡No se piense que usted es el general y nosotros los soldados!, se animó más Rebot, al considerar que las órdenes que llevaba por escrito Maier no correspondían a las funciones de presidente de la comisión que le atribuye la Constitución local.
Con esas incertidumbres agregadas al proceso de juicio político que aún no comenzó ni se conoce cómo se llevará adelante, los diputados definieron darle carácter de «informal» a esa reunión y que las cuestiones más delicadas las decida la Legislatura en pleno (ver vinculada).
A todas esas dudas, Maier agregó otra por escrito. Les comunicó a los legisladores que él había defendido a Ibarra cuando el entonces fiscal se negó a aplicar las leyes de obediencia debida y punto final. «Tal situación ocurrida hace por lo menos más de quince años no parece afectar mi imparcialidad, a mi juicio, pero me es necesario informar a las partes, para que procedan como crean corresponder», explicó el juez.
En un escrito de dos carillas y media, el juez les explica a los diputados cuáles son las normas que deben utilizar en el juicio. En realidad en ese punto habría consenso, ya que propone tomar el Reglamento de la Legislatura y en forma supletoria el Código Procesal Penal. Pero la piedra del escándalo es una suerte de resolución que firma Maier con disposiciones diversas. Los diputados aseguran que la función del magistrado es la de mero «coordinador» y que no puede dar órdenes a la sala, mucho menos intentar votar como lo anticipó en la primera reunión, ni tampoco firmar resoluciones.
Por otra parte, la izquierda y el macrismo, creen ver una maniobra del titular del Tribunal para acelerar el proceso, que en definitiva no ha comenzado aún. Recién mañana, a diez días de la suspensión de Ibarra, podría comenzar a formalizarse el juicio, si antes los diputados no deciden pasarles las funciones a los que ingresen el 10 de diciembre próximo.




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