Los socialistas prometen hacer un escándalo en continuado pasado mañana y el jueves en el Senado que empañará la jura de Carlos Reutemann, Rubén Marín y otros nuevos legisladores que se desempeñarán, desde el 10 de diciembre, en el período 2003-2009.
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Dentro de 48 horas, cuando el PJ imponga a la duhaldista porteña María Laura Leguizamón como senadora por la minoría de la Ciudad, los herederos de Alfredo Bravo clamarán por los derechos del difunto a esa banca, heredados por la cantante y actriz Susana Rinaldi. Los acompañarán con discursos en el recinto algunos radicales; entre ellos, el mendocino Raúl Baglini y el chaqueño Eduardo Moro, además de la frentista Vilma Ibarra y el solitario peronista Jorge Yoma. Pero la mayoría justicialista convalidará el título de Leguizamón, suplente de Gustavo Béliz, ya consagrado por la Corte de conjueces. Estos últimos consideraron inválido que Bravo-Rinaldi intentaran sumar los sufragios de 2 boletas, la del ARI y la del Partido Popular Nuevo Milenio, del peronista Juan Carlos Dante Gullo.
Al día siguiente, tal cual los planes peronista, Leguizamón asumirá el escaño que vence en diciembre de 2007, en la misma ceremonia en la cual darán el sí los legisladores electos en los últimos comicios provinciales y con 6 años de período parlamentario. Son los modificarán un tercio del total de 72 integrantes, es decir, 24. Entre estos últimos, se sumará al cuerpo el socialista santafesino Rubén Giustiniani, quien presidió junto con el profesor Bravo el reunificado PS. El diputado nacional, que mudará de ala legislativa, seguramente, se negará a participar de la misma ceremonia que la duhaldista metropolitana que -a juicio de Giustiniani-le birló la butaca a Rinaldi y a la memoria de Bravo.
No será el único contratiempo de la sesión especial convocada para el jueves a las 10, entre otras cosas, porque asumirán figuras controvertidas como Ramón Saadi, a quien Carlos Ruckauf se negó a tomarle juramento durante su vicepresidencia (paradójicamente, hoy podría pasarle algo similar al ex gobernador bonaerense). Anoche, se definían dos bancas para el oficialismo correntino (el kirchnerista Fabián Ríos y la radical Dora Sánchez) y la de la minoría para Raúl «Tato» Romero Feris, quien, esta vez, no tendría problemas para jurar (en 2001, renunció Isabel Viudez, y Cristina de Kirchner se negó a franquear la entrada al líder del PANU, suplente de Viudez, porque no se respetaba el cupo femenino, más allá de los problemas judiciales de «Tato»).
Además del santafesino Reutemann y del pampeano Marín, desembarcarán en el plenario los cordobeses Roberto Urquía y Haydeé Giri, el catamarqueño Saadi, el mendocino Celso Jaque, la chubutense Silvia Giusti y la pampeana Silvia Gallego.
En el oficialismo renovarán sus mandatos la mendocina María Perceval, el tucumano Julio Miranda, el chubutense Marcelo Guinle (que asumirá la presidencia provisional en lugar de José Luis Gioja) y la santafesina Roxana Latorre.
Dentro de la oposición, asumirán el cordobés Carlos Rossi, el santafesino Giustiniani y los tucumanos Ricardo Bussi y Delia Pinchetti, de Fuerza Republicana. También lo harán el actual gobernador de Catamarca, Oscar Castillo, del Frente Cívico y Social; y los radicales Juan Carlos Marino, de La Pampa; Norberto Mazzoni, de Chubut; y Ernesto Sanz, de Mendoza.
Los senadores juararán el jueves y deberán esperar hasta el 10 de diciembre para asumir formalmente sus bancas y para ocupar sus despachos en el Palacio del Congreso. Esto último no es un tema menor, teniendo en cuenta que, en renovaciones anteriores, hubo varias disputas por los espacios físicos, con situaciones extremas como el cambio de cerraduras de despachos en horas de la madrugada para asegurarse un lugar. Algo digno de «okupas».
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