20 de junio 2008 - 00:00

Escraches: alertas K y denuncia del campo

Entre las «visitas» a legisladores anunciadas por Alfredo de Angeli y la «provocación», según los ruralistas, del gobierno de exponer a los cuatro presidentes de las entidades del campo a eventuales ataques, el conflicto entró ayer en un terreno sensible.

Anoche, las entidades rurales evaluaban el formato legal para plantear en la Justicia lo que consideran una «hecho peligroso» que podría, advirtió el vice de CRA, Ricardo Buryaile, poner en riesgo la « integridad física» de las máximas autoridades del campo.

«Vamos a explorar la alternativa de hacer una presentación judicial» le dijo Ricardo Buzzi anoche a este diario. La semana próxima, la misma podría concretarse. «Nos sentimos intimidados, agredidos» precisó el dirigente que en el marco del contacto con legisladores ayer trató de comunicarse con el oficialista Ariel Basteiro para expresarle la posición de los «pequeños y medianos productores» frente al tratamiento del proyecto enviado por el Ejecutivo al Congreso.

En paralelo, el santafesino Agustín Rossi, presidente del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria (FpV), responsabilizó a las «entidades rurales» por cualquier hecho «violento» del que puedan resultar víctimas los legisladores del oficialismo.

Se trató de una escalada verbal, de autoprotección, frente a las recurrentes manifestaciones -en algunos casos agresivas- que sufrieron tanto dirigentes kirchneristas como referentes del campo.

No en vano fue Rossi el encargado de expresar la advertencia oficial: él mismo, semanas atrás, fue víctima de un escrache protagonizado por chacareros, entre los que se encontraban autoridades de la Sociedad Rural de Rosario, en su domicilio particular.

  • Intendentes

    En tanto, la última semana se produjeron hechos similares con intendentes bonaerenses: entre otros, los oficialistas Aldo San Pedro, de Bragado, y Jorge Barraquia, de Trenque Lauquen, quedaron en el foco de los productores.

    De ese método hostil tampoco quedaron al margen los dirigentes rurales. Luciano Miguens, de la Sociedad Rural, y Buzzi, titular de Federación Agraria Argentina (FAA), enfrentaron situaciones agresivas: escraches, amenazas y denuncias de bomba.

    Un llamado telefónico intimidatorio que recibió la madre del dirigente y un intento de agresión el 1° de abril que evitaron entrando a un hotel fueron algunos hechos.

    El propio dirigente tuvo un hecho puntual que lo involucró directamente: a la salida de radio «Continental», cuatro personas se acercaron con actitud violenta, pero, alertado, se escurrió del brazo de un movilero que justo pasaba por el lugar en ese momento.
    Miguens atravesó situaciones similares. Cuando llegaba a la sede de la Sociedad Rural fue agredido por militantes kirchneristas, y días atrás, al salir del programa de Mirtha Legrand, le arrojaron huevos.

    En la sede de CRA, en tanto, hubo pintadas con graffiti. Durante una reunión en la sede de Coninagro, grupos que responden a Luis D'Elía planearon hacer un escrache, pero desistieron cuando una custodia policial se instaló en la puerta.

    Buzzi llegó, incluso, a enviar notas reservadas al ministro del Interior, Florencio Randazzo, y al de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, poniéndolos al tanto de lo ocurrido.

    Ayer, Buryaile disparó la alerta: «Los dirigentes, luego de ser expuestos por el gobierno en un acto masivo, están en peligro. Tememos que puedan ser agredidos».

    Sostuvo, además, que corren «riesgo físico» por «los discursos en que son agredidos, por los afiches con sus fotos acusándolos de golpistas y de desabastecedores. ¿Hay mayor escrache que ése?», precisó.

    «Los presidentes no pueden salir de sus casas» y están expuestos a «que vayan por una ruta y que alguien les pegue un palazo».
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