En la base Zar tienen asiento aviones de exploración y de control marítimo esenciales para el resguardo de la riqueza ictícola. En otros casos de igual repercusión -si no más grave, porque se trataba de relaciones con Chile- como lo fue la incursión ilegal de cuatro militares trasandinos en el consulado argentino en Punta Arenas, la entonces ministra de Defensa,
Ese gremio tiene presencia diaria en la vida de la base tanto en tareas de funcionamiento como de mano de obra en los arsenales navales que reparan buques, como el rompehielos británico Endurance. El conflicto larvado también roza al almirante Avilés, que tiene responsabilidad en los reclamos que encausaron desde hace tiempo los trabajadores. Casi simultáneamente, un grupo de sindicalistas del mismo gremio se reunía ayer con la ministra Nilda Garré para reclamar un aumento salarial.
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