La incógnita SM-DN y Cristina suma querella

Política

Un exagente clave dispuesto a ofrecer más información sobre el espionaje macrista confesó miedo. Llamó desesperado a su abogado porque un automóvil sospechoso rondó ayer su casa en la zona oeste del conurbano bonaerense.

Jorge Sáez reclamó a su abogado, Alfredo Olivan, que solicite a las autoridades custodia; él teme por su vida. En las últimas horas se reactivó el modus operandi “autos” y fotógrafos encubiertos en diferentes puntos del AMBA, que a pedido de las fuentes se mantiene en reserva.

Sáez trabajó en inteligencia del Servicio Penitenciario Federal, pasó a la Policía de la Ciudad y luego se incorporó a la AFI de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani. Y fue uno de los agentes que mantuvo reuniones en la Casa Rosada con Susana Martinengo (SM), encargada de Documentación Presidencial y responsable de responder las cartas de Macri.

Martinengo y Sáez hablaron en los días previos del debate en el Congreso de la reforma jubilatoria y, en ese contexto, mencionaron a Darío Nieto (DN). Los reportes de inteligencia ilegal para el “uno”.

Mauricio Macri está preocupado por el avance de las causas en los fueros federales, al punto que días atrás hubo una reunión en la quinta de Daniel “Tano” Angelici, en Villa Rosa. El anfitrión recibió a los integrantes de la Mesa Judicial M: Silvia Majdalani, Rodríguez Simón, José Torello y Germán Garavano. En este encuentro no están confirmados los demás miembros del grupo, como Bernardo Saravia Frías, Gustavo Arribas, Pablo Clusellas y Juan Mahiques.

Durante el Gobierno que presidió el ingeniero Macri, la mesa se reunía una vez a la semana para definir quiénes debían ir presos y quiénes enfrentar procesos judiciales.

Carta por la verdad

El senador Humberto Schiavoni afirmó que pone las manos en el fuego por Macri, no cree que haya impulsado el espionaje a religiosos, políticos, jueces, líderes sociales y empresarios. En cambio, Miguel Pichetto, que rubricó también la carta “Unidos en defensa de la verdad y la transparencia”, fue más cauto: “No me parece que esté involucrado”.

El viernes 29 de mayo, cuando la Justicia imputaba a Macri por el back up de correos electrónicos de periodistas y el armado de perfilados por la llegada del G-20, el juez federal N° 1 de Lomas de Zamora, Federico Villena, allanaba el domicilio de Susana Martinengo.

Teléfonos celulares, computadores y pendrives, además de carpetas, fueron parte de la evidencia que los uniformados se llevaron. En la actualidad, el teléfono está siendo peritado. Y la duda es qué contienen las memorias del aparato de Martinengo y de Nieto. El secretario privado de Macri hizo una obviedad, la de borrar los mensajes en el momento que la policía le avisaba que había una orden de allanamiento. Si el juez entiende que hubo obstrucción, no se descarta que sea convocado a indagatoria.

En la causa “Patria”, en la que está detenido el exjefe de operaciones de la Agencia de Inteligencia, Alan Ruiz, el doctor Carlos Beraldi se presentó para que Cristina de Kirchner sea querellante. El magistrado de este expediente es Juan Pablo Auge y la fiscal, Cecilia Incardona.

Cristina ya es querellante en la causa de espionaje macrista que investiga Villena junto a otras 13 víctimas. La línea de trabajo del juez es buscar indicios, allanar en el momento justo y llamar a las víctimas para que tengan conocimiento de la situación.

Por ahora, las defensa de Macri, Arribas y Majdalani no han tenido información.

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