5 de octubre 2001 - 00:00

Fenómeno del voto negativo, que no otorga bancas ni paga a partidos, beneficia y perjudica

Esta elección viene precedida de un clima en la opinión pública de rechazo a la oferta de candidatos que se traduce en el anuncio que hacen algunas encuestas sobre el crecimiento del voto negativo a través de sus diversas formas (abstención, voto en blanco, recurrido, impugnado o nulo). Hasta ahora, por ejemplo el voto negativo se proyecta a 40% en la Capital Federal (sería un récord) histórico y una repulsa pública a los políticos que enmanteca los cimientos de la democracia. En 1963 la elección presidencial tuvo el llamado al voto en blanco del peronismo (no dejaron competir a sus candidatos) y los comicios parieron un presidente débil (Arturo Illia) que a los 3 años fue derrocado.

El encuestador Rosendo Fraga también detectó que el promedio del voto en blanco nunca superó, desde 1983, 4,5% del total, pero anuncia de una encuesta para el 14 de octubre que esa franja puede escalar hasta 12%/14% o sea casi triplicarse.

En elecciones provinciales recientes esa tendencia llegó a ser importante. En la del Chaco alcanzó a ser la tercera fuerza metiendo en el sobre a personajes de historieta como Clemente. Lo mismo ocurrió el domingo pasado en Formosa, donde la suma del voto en blanco más el nulo también fue la tercera fuerza detrás de PJ y Alianza con 11,5%.

El voto de estas características se identifica con el repudio a la oferta electoral en un sistema de voto obligatorio. Por eso hay quien cree que la promoción de este recurso la lleva adelante el gobierno nacional para evitar que el voto de rechazo a su gestión vaya a los partidos de oposición y alimente la chance que pueden tener de meter más diputados. Eso porque toda la gama de este no voto lo hace inválido para la asignación de bancas y para el pago del voto que se hace todos los años que hay elecciones con fondos estatales (este año $ 1 por voto).

El voto en Capital Federal a Horacio Liendo se identifica con Domingo Cavallo y cumplir el déficit cero. Pero en Córdoba el voto pro Cavallo va junto a Maqueda, candidato del delosotanismo.

Aquí el menú de esas posibilidades.

¿Qué es el voto en blanco?

Un voto se considera «en blanco» cuando el sobre en donde uno debe colocar la boleta por el candidato de su preferencia se encuentra vacío o cuando en su interior hay un papel de cualquier color sin inscripciones ni imagen alguna.

¿Cómo se contabiliza el voto en blanco? Si uno vota en blanco, ¿favorece a algún partido en particular?


El voto en blanco no es sumado a ningún partido en ningún momento del proceso. Tampoco se computan para la determinación del mínimo de votos necesarios para participar en el reparto de bancas, ni para la asignación de las bancas. Las bancas son asignadas de acuerdo a la cantidad de votos obtenidos por cada partido a su favor (votos válidos afirmativos), por lo que el voto en blanco no se traduciría en ninguna banca para ningún candidato en competencia. Tiende, entonces a beneficiar al gobierno sobre todo después de los comicios si los gobernadores son medidos -aunque legalmente no sirva-sobre el total de ciudadanos obligados a votar.

¿Cuándo un voto es nulo?


Un voto es nulo cuando:

• ha sido emitido mediante una boleta no oficializada,

• se ha puesto dentro del sobre un papel cualquier con alguna inscripción o imagen,

• se ha puesto una boleta oficializada a la que se han agregado inscripciones o leyendas,

• en el sobre hay dos o más boletas oficializadas de distintos partidos para la misma categoría de cargos,

• la boleta que está dentro del sobre está destruida y no queda sin rotura o tachadura el nombre del partido y la categoría de candidatos a elegir,

• junto con la boleta hay otros elementos extraños en el sobre.

Si uno emite un voto nulo, ¿favorece a algún partido en particular?

Un voto nulo no favorece a ningún partido. Perjudica más a los partidos chicos que no logran fiscales para todas las mesas. Por ejemplo, si la leyenda en una boleta es poca los fiscales en los partidos grandes suelen acordar adjudicándoselos.

¿Qué es el voto recurrido?


Un voto es recurrido cuando algún fiscal de la mesa electoral, cuestiona su validez. Esto es técnica electoral que no corresponde al público conocer.

¿Qué es el voto impugnado?


Un voto se considera impugnado cuando el presidente de mesa o alguno de los fiscales cuestiona la identidad del elector cuando se presenta en la mesa para votar.

¿Cómo se contabilizan los votos impugnados y recurridos?


Los votos impugnados y recurridos son escrutados por la Junta Electoral Nacional, después del cierre de los comicios, a los fines de que la misma determine la validez o invalidez de los mismos. En caso de que la Junta determine la validez de dichos votos, éstos se escrutan a partir de ser reunidos con todos los correspondientes a cada sección electoral y procediendo a la apertura simultánea de los mismos, luego de haberlos mezclado en una urna o caja cerrada a fin de impedir su individualización. Los votos impugnados o recurridos que son declarados nulos por la Junta son destruidos.

¿Qué pasa si no se va a votar?


En la Argentina, el voto es obligatorio. Esto quiere decir que si no nos presentamos a votar, debemos tener una razón justificada para hacerlo. Las justificaciones pueden ser: estar enfermo y contar con un certificado médico que acredite la imposibilidad de movilizarse, o tener un trabajo que por razones de fuerza mayor impidan al ciudadano trasladarse para votar, o estar a más de 500 km de distancia del lugar de residencia y tener motivos razonables (sic) para no presentarse en la mesa.

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