El Gobierno volvió a mantener un fuerte cruce con el Reino Unido por las Islas Malvinas, luego de que el ministro británico de Estado para América latina, Hugo Swire, quien visitará la próxima semana el archipiélago, enviara un mensaje a los kelpers y advirtiera que la política del Gobierno argentino en la disputa de soberanía "está condenada al fracaso".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La respuesta llegó de parte del secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas de la Cancillería argentina, Daniel Filmus, quien le advirtió al funcionario que "lo que la historia de la humanidad muestra es que lo que está destinado al fracaso no es la lucha de los pueblos por defender su integridad territorial sino la prepotencia colonial".
Como prueba de ello, sostuvo Filmus, "basta con comparar el mapa de los dominios coloniales británicos obtenidos a fuerza de esclavitud y armas de los inicios del Siglo XX y el mapa actual donde sólo quedan 17 casos de colonialismo, 10 de los cuales son dominados por el Reino Unido".
En este sentido, sostuvo que las Malvinas son "uno de los últimos resabios coloniales que aún quedan en el mundo" y que los kelpers son "colonos británicos", al tiempo que criticó la "prepotencia" del mensaje de Swire, "propia de la tradición colonial que defiende".
"Una vez más, el gobierno británico rechaza el mandato del conjunto de las naciones del mundo que desde hace casi 50 años vienen reclamando a través de la Resolución 2065 del año 1965 que la solución pacífica del diferendo se produzca a partir del diálogo entre Argentina y el Reino Unido", indicó Filmus en un comunicado.
Recordó al respecto que "el propio Reino Unido participó del diálogo bilateral con la Argentina por esta cuestión entre los años 1966-82, aún cuando dictaduras sangrientas gobernaban el país" y se preguntó: "¿Por qué no lo hace hoy con la democracia?".
"Reiteramos que la Argentina garantiza los derechos de los isleños al comprometerse al cumplimiento pleno de los mandatos de la Resolución 2065 de la ONU y de nuestra propia Constitución que plantean el respeto a los intereses y al modo de vida de quienes viven en las Islas Malvinas", agregó Filmus.
En su mensaje a los kelpers, Swire había insistido también en que el Gobierno británico quiere "sentarse con el Gobierno argentino para hablar de una serie de temas concretos relativos al Atlántico Sur", entre los que mencionó "recursos naturales", pero sostuvo que "estas reuniones no pueden, no deben y no van a excluir al Gobierno de las Islas Malvinas", lo que es rechazado por la Casa Rosada, que no reconoce a los isleños como tercera parte en conflicto.
"Creemos que tenemos mucho de que hablar, y que sería beneficiosa para todas las partes, y para la región, una mayor cooperación entre nosotros. La Argentina debería aprovechar esta oportunidad en lugar de despreciarla", señaló Swire.
Pero en su respuesta, Filmus no dejó pasar la invitación y acusó al funcionario de "desnudar el principal objetivo que tiene el Reino Unido en el Atlántico Sur: expoliar las riquezas hidrocarburíferas, minerales, pesqueras, de agua y biodiversidad, que pertenecen a 40 millones de argentinos y son parte de América Latina".
"Este es el sentido de haber instalado en las Islas Malvinas una desproporcionada presencia militar. Los argentinos seguiremos utilizando todos los medios jurídicos y diplomáticos para defender nuestras riquezas", le advirtió.
Dejá tu comentario