Daniel Filmus, como ministro de Educación, fue el único confirmado en su puesto antes que el resto, a excepción, claro de Roberto Lavagna y Ginés González García. Sorprendió sin embargo al futuro funcionario, que la designación abarcara Educación y también Cultura.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Quizá por esa implementación es que el trámite con el secretario de Educación de Aníbal Ibarra comenzó antes que el resto, además de dar tiempo a que el jefe de gobierno asintiera el pase.
Anoche Filmus, quien deja a Ibarra sin candidato a vicejefe, aseguró a este diario que no tiene decidido quiénes serán sus dos principales secretarios, pero aseguraba continuar con el pago del incentivo docente. Quiere que en el área educativa se desempeñe alguien del interior del país, con miras al principal objetivo que tendrá su cartera de dar unidad a los contenidos en los diferentes distritos. Eso no significará «uniformidad» del sistema en lo referente a la escritura, según explicó para dejar claro que hará una minuciosa evaluación sobre la implementación de la ley Federal de educación -que no se lleva a cabo en la Capital Federal-Lo que se propone Filmus es una evaluación de cómo y con qué resultados se aplicó esa polémica norma en todo el país, conociendo que es dispar.
En la ciudad de Buenos Aires, el sociólogo implementó pruebas, en algunas escuelas primarias, de enseñanza bilingüe con diferentes idiomas en distintos establecimientos, como también las aulas en red con la provisión de computadoras en grados superiores, pero no en todos los colegios.
• Reemplazante
Filmus se llevará a su jefe de gabinete porteño, Ignacio Ernaiz, pero no a otros funcionarios con la idea de «no desarmar la secretaría». En su lugar asumirá Roxana Peraza, tal como anticipó este diario, una frepasista que ocupaba el segundo lugar después de Filmus en el área porteña y quien además es esposa de Fernando Melillo, un diputado nacional que integra ahora el ARI y muy valorado por Elisa Carrió, nueva socia de Ibarra.
Filmus es peronista y se destacó por ser director e investigador de la universidad privada FLACSO y sus numerosos trabajos de educación siendo sociólogo.
Insiste el funcionario en que «no hay acuerdo político» en su designación, sino «valoración» de su tarea técnica.
Entre otros cargo públicos el funcionario participó en la gestión de Carlos Grosso, como director y luego subsecretario de Educación, junto al actual jefe de prensa de Mauricio Macri, Juan Pablo Schiavi, quien era el encargado de obras públicas, por lo tanto se ocupó de la construcción de escuelas que esmeraban la gestión del ahora ministro.
Fue también consultor y asesor en distintas Organizaciones Nacionales e Internacionales. (OEA - OEI - BID --UNICEF) y la propuesta para que ocupara el cargo salió principalmente de Cristina Fernández de Kirchner, con quien conversó en varias oportunidades sobre distintas pedagógicas de interés de la legisladora.
Igual que al resto de los ministeriables porteños, la propuesta le llegó la semana anterior a través de Alberto Fernández y luego una comunicación con el presidente electo en la que se produjo el debate sobre la idea de unificar el área cultural con la educativa.
El futuro ministro es además valorado en su materia por su buena relación con el gremio docente, del que consiguió que levantara la carpa blanca de protesta y asegura que mantiene «buena relación con la Iglesia Católica», que gerencia buena parte de la educación en el país.
Dejá tu comentario