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7 de enero 2002 - 00:00

Fin de estabilidad: es ley devaluar y emitir dinero

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El tratamiento no resultó apacible en la Cámara Alta para el presidente designado, ya que consiguió la mayoría, pero no unanimidad. Y hasta se produjeron 5 abstenciones, el grueso de la misma tropa PJ. Aunque se mantuvo fiel a la disciplina de bloque, Eduardo Menem estuvo a punto de seguir los pasos de su hijo Adrián Menem que, algunas horas antes, se había opuesto a la ley en la Cámara Baja con el discurso de que «devaluar es ir hacia el caos».



Además de Collazo, también votaron en contra los provinciales -Pablo Walter (Fuerza Republicana-Tucumán), Ricardo Gómez Diez (Renovador-Salta), Lázaro Chiappe (Liberal-Corrientes) y Nancy Avelín (Cruzada Renovadora-San Juan)-, más la frepasista Vilma Ibarra. El único integrante del Interbloque Federal que avaló el paquete de medidas fue el patagónico Pedro Salvatori, quien actuó en nombre del Movimiento Popular Neuquino y aclaró que «apoyar es la única alternativa que nos queda», a pesar de las objeciones.

El peronista Oscar Lamberto tuvo el privilegio de haber defendido el nacimiento de la convertibilidad el 26 de marzo de 1991, siendo diputado, y ayer le tocó enterrarla, en el Senado. «La convertibilidad -afirmó- fue meter el monstruo de la inflación en una botella, ponerle la tapa y dejarla cerrada». A la hora de defender el proyecto, comentó que «no pretendemos dirigir la economía, pero sí poner reglas claras para que haya competencia, que no haya monopolios y para que no exista que por sí solo pueda definir la vida del conjunto de los ciudadanos».

Otro protagonista de la misma sesión de hace 11 años, el radical Raúl Baglini deslumbró con una brillante pieza oratoria, pero pareció más el miembro informante de la iniciativa que el máximo exponente económico de la bancada opositora. Dijo que Jorge Remes Lenicov, a partir de ahora, iba a llamarse Túpac Amaru «porque lo van a querer tironear de todos lados» y censuró, sin nombrarlo a Franco Macri, por haber sugerido que el Estado debía hacerse cargo de la deuda privada.



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