26 de octubre 2005 - 00:00

Fondos públicos para viaje de la izquierda a La Habana

La izquierda porteña, pulverizada en las urnas del domingo en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, se permitirá un entierro de lujo. Con cargo al presupuesto público, un grupo de diputados de ese signo que terminan su mandato viajará en la segunda semana de noviembre a La Habana para participar de un congreso de asuntos municipales. Con pasajes y demás gastos pagos, estos legisladores honrarán la tradición de sus antepasados, los concejales metropolitanos, en las últimas horas como representantes de un público que los saca de la Cámara.

La izquierda porteña, dispersa y magra en el escrutinio del domingo, curiosamente festejará en los próximos días su desaparición del recinto legislativo y con fondos públicos. Será como un viaje de egresados para los diputados porteños que dejan sus bancas y sin herederos, como lo ha provocado la votación, que reduce considerablemente (de diez a cinco) la representación de esa porción política en la cámara distrital.

Será a partir del 12 de noviembre próximo, cuando una delegación de diputados de la Ciudad de Buenos Aires se suba al vuelo que los deje en Cuba.
Casi un sueño, que por ahora no piensa compartir la esposa de Luis Zamora, Noemí

Oliveto
, quien reporta a un monobloque, pero que, puede decirse, ha duplicado las bancas con el ingreso, en diciembre, de un par que la acompañará en las tertulias legislativas.

• Anotados

En cambio, ya se anotaron unos diez diputados, entre ellos, el resto de legisladores de diferentes particiones de la izquierda local, como Daniel Betti, Susana Etchegoyen, uno de los hermanos de apellido Devoto (saltaron del zamorismo al cuentapropismo y ahora anclaron en el MST) que no repite mandato, entre otros.

La Legislatura porteña abonará cada pasaje y estada de seis noches de la comitiva, que también llevará agregados del kirchnerismo, que sabe alojar algunos pensadores que sintonizan con el extremismo capitalino, como el propio presidente del bloque Frente para la Victoria (el abogado de fábricas recuperadas Diego Kravetz), la impulsora de imponer educación sexual en todos sus aspectos en las escuelas porteñas, Ana Suppa, o la transversal Marta Talotti (ingresó con la lista de Cavallo, pasó por el ibarrismo y terminó oficialista).

Caso extraño es el del radical convertido en arista Fernando Cantero (reelecto en su banca tras los resultados del domingo), quien recibió el dinero que se reparte para el viaje, pero lo devolvió, por cuestiones personales, se dijo.

La excursión a territorio de Fidel Castro tiene como excusa una invitación del gobierno cubano para participar de un congreso -frecuentes en la isla- acerca de municipios y otras materias que despiertan interés para la formación y el intercambio de los legisladores, los que dejan las bancas y alguno que se queda, como Kravetz. Se trata del XII Encuentro por la Cooperación y la Solidaridad de los Ayuntamientos con La Habana y el XV Simposio Iberoamericano del Turismo, que tendrá como sede el Palacio de Convenciones de la capital cubana. El tema principal será la «Solidaridad y cooperación entre municipios y ciudades del mundo con la ciudad de La Habana».

Varios de los invitados calculaban ya utilizar algún fondo propio para extender la estada en Cuba, ya que, aseguran que la Legislatura sólo considerará los gastos que ocasiona la participación en el encuentro, desde los pasajes hasta el hotel con desayuno y las comidas. Las cuentas saldrían del reparto de $ 6.000 que cada legislador porteño tiene adjudicado para viajes en el presupuesto de la casa y no es cuestión,
si ya no volverán a las bancas, que ese dinero no se utilice para la capacitación de los representantes de los vecinos de la Capital Federal.

• Problemas de agenda

El viaje de los egresados acarrea algunos problemas de agenda en las comisiones. Uno de ellos es la reunión de la Sala Acusadora que debe dictaminar si Aníbal Ibarra será enjuiciado o no. Esa sesión se programaba ayer para el 10 de noviembre, entre otras cosas, con la idea de cerrar ese trámite antes que una decena de diputados se tome descanso. El regreso esperará a la mayoría de los viajeros con tiempo para votar el presupuesto 2006 que requiere Ibarra y también vaciar cajones y estantes, antes del 10 de diciembre, cuando se despidan con sueños de intentar la vuelta (a la Legislatura, no a Cuba) recién en dos años. Toda una capacitación, que de hacerla diputados de otro color y en otras latitudes, exaltaría sin duda a los de la izquierda.

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