1 de noviembre 2005 - 00:00

Forcejeos en el macrismo por los cargos en la Cámara de Capital

Santiago de Estrada
Santiago de Estrada
Con los resultados de los comicios ya digeridos para perdedores y ganadores, en la Legislatura porteña comenzó la ronda de nombres por la sucesión de los cargos principales de esa casa, como son las vicepresidencias. La primera es la de mayores funciones y jerarquía de la Cámara, ya que maneja el presupuesto y gerencia toda la actividad. En la Ciudad, la presidencia de la Legislatura la ejerce el vicejefe de gobierno, pero sus funciones son extremadamente acotadas, casi se reducen a presidir las sesiones.

Actualmente el vice primero es el peronista Santiago de Estrada, quien hace dos años consecutivos que ejerce el mando de la Legislatura luego del fracaso, en 2003, del kirchnerismo y el ibarrismo por imponerse, a pesar de haber sido reelecto Aníbal Ibarra.

En cambio De Estrada fue propuesto por el macrismo, consiguió el consenso de las bancadas chicas y no pudo ser removido tampoco el año pasado.

Con los resultados de la elección, Mauricio Macri tendrá un interbloque de 22 legisladores, pero repartido en tres porciones: la de aliados de la bancada Juntos por Buenos Aires (que integra De Estrada, peronistas y afines con la conducción del reelecto Diego Santilli), la propia de Compromiso para el Cambio y la de Recrear, que tiene actualmente la vicepresidencia tercera en ejercicio.

Desde luego que ese último puesto, a cargo de Carlos Araujo, será rápidamente arrebatado: lo reclama el ARI, que ha logrado incorporar 8 legisladores, y queda así con una bancada que pasa de 3 butacas a 10, pero podría sumar una más si se define el pase de la independiente María Eugenia Estenssoro (ex bullrichista). Intentará el ARI, inclusive, que le reconozcan chances para disputar la vice segunda, hoy a cargo del kirchnerista Miguel «Pancho» Talento.

Ese cambio sería casi el único seguro, porque aunque ya se está armando una lista de posibles reemplazantes de Talento y de De Estrada, el consenso para el recambio amenaza con quebrar la armonía interna de los bloques.

El macrismo superaría en número al bloque aliado de Juntos por Buenos Aires, revirtiendo
una cuenta, a partir del ingreso de los nuevos legisladores el 10 de diciembre próximo, que los anima a impulsar a Gabriela Michetti (actual jefa del bloque) para ocupar la silla de De Estrada. Sin embargo, el interbloque PRO por sí mismo no llega a tener los votos de mayoría que se requieren para ese trámite, algo que reuniría De Estrada con votos ajenos, tal como viene sucediendo, por sus amplias relaciones con legisladores de diversas bancadas.

El tema del kirchnerismo es más complicado. El actual jefe de bloque es el transversal
Diego Kravetz, y aunque mantenga la bendición de Alberto Fernández para seguir en el puesto, algunos miembros de la bancada impulsan a Helio Rebot, tanto sea para conducir el bloque como para reemplazar a Talento en la vice segunda. Otros corrillos hablan de la posibilidad de que el candidato a la sucesión sea el actual director de la Corporación Puerto Madero, Juan Manuel Olmos, quien debutará como legislador el 10 de diciembre que viene. Allí la última palabra estaría en boca del jefe de Gabinete nacional, quien por ahora supervisa con esmero cada paso que dan sus diputados. El kirchnerismo, aun saliendo tercero en el escrutinio de la Capital Federal, llegará a contar, tras el recambio, con 13 diputados, pero podría sumar tres más de los actuales, como la radical, ex macrista, Florencia Polimeli, otra ex macrista como Sandra Bergenfeld y tal vez algún legislador de afinidad con el oficialismo que se ha quedado en soledad en su bloque.

De todas maneras, con 16 votos no llega el
kirchnerismo a imponer un candidato sin el apoyo de otras bancadas, lo que requiere un fino acuerdo que ya ha empezado a urdirse por estos días, con el ánimo que otorga la expansión de la planta de personal y presupuesto que mantienen las vicepresidencias con respecto a los despachos de diputados rasos.

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