17 de mayo 2002 - 00:00

Foto indiscreta forzó disculpas de Alfonsín

Foto indiscreta forzó disculpas de Alfonsín
Raúl Alfonsín debió explicar ayer en todos los tonos haber aparecido en una foto periodística con un papel en sus manos con una leyenda sobre «cajonear» el pliego del aspirante a camarista Guillermo Antelo que envió Eduardo Duhalde, proponiéndolo como camarista civil y comercial federal. La foto fue interpretada de diversas maneras en los tribunales aunque en líneas generales se entendió que cuanto menos contribuyó a agravar el deterioro ante la opinión pública que tienen los políticos y su manejo de los asuntos judiciales.

El ex presidente llamó al titular de la Corte, Julio Nazareno -con quien trabaja el postulante desde la asunción misma del riojano-para negar que existieran preconceptos en contra del funcionario judicial e incluso trató de explicar que «cajonear» en la jerga de los senadores no necesariamente significaba trabar un trámite, además, de alabar las condiciones jurídicas de Antelo.

Demasiadas disculpas para una foto que muestra a Alfonsín incriminado por haber recibido un papel, no ya por haberlo escrito o enviado.

Sin embargo, Alfonsín vio caer sobre su cabeza sendas denuncias que le presentaron el abogado Juan María Aberg Cobo y el fiscal de Instrucción Pablo Lanusse. Pese a ello, en los tribunales no se cree seriamente que ello le traiga consecuencias jurídicas a Alfonsín porque no tiene un rol relevante como prueba en su contra y hasta -un buen abogado que seguramente el radical lo debe tener-podría argumentar que se trató de una «trampa» para complicarlo judicial y políticamente como llegó a explicar irónicamente otro juez de la Corte. De todos modos, el ex presidente fue denunciado por presunto tráfico de influencias e incumplimiento de los deberes de funcionario y ahora deberá decidir si amerita la apertura de una causa, el juez federal Rodolfo Corral. De todos modos, Lanusse -es el mismo fiscal que denunció amenazas y que le cortaron la cara cuando se desempeñaba en el fuero federal-insistió « en la falta de seguridad jurídica y en la sensación de impunidad que transmite este tipo de acciones».

Este concurso se caracterizó por ser uno de los menos impugnados -todo lo contrario de lo que acontece en el fuero en lo Contencioso Administrativo Federal-y los cinco postulantes a cubrir las tres vacantes de la Cámara Civil y Comercial Federal presentaron antecedentes inobjetables y su examen fue calificado de excelente por los mismos jurados. Además de Antelo integraron la terna que provocó el escándalo en el Senado Pablo Heredia de la vocalía del juez de la Corte, Adolfo Vázquez y Hernán Marco, juez del fuero concursado. Para el resto de las vacantes, Duhalde ya envió el respectivo pliego: se trata de Susana Majurieta que también se desempeñó junto a otro ministro del máximo tribunal -Augusto Belluscio-y Ricardo Recondo, un ex camarista civil y comercial federal.

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