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Alberto Fernández
«El peronismo es así; se alinea con el poder», tradujo uno de los comensales para simplificar por qué el gobierno está convencido no sólo de que ganará la pulseada y colocará al jefe de Gabinete en la conduccióndel PJ porteño, sino de que terminaráalbergando a todo el peronismo del distrito, excepto «a los que están alineados con Mauricio Macri». Que Fernández les haya reafirmado que no abandonaba la pelea, alivió a los partícipes, que entendían que la confrontación con el resto del peronismo porteño partía de querer « desgastar» al jefe de Gabinete.
Del lado de los negociadores del no albertismo, la síntesis de la puja es que «ninguno está de acuerdo con esta unidad, que no es representativa de todos los sectores, pero nadie quiere confrontar». Esto quiere decir que, si el espacio que concentra a quienes hoy no están con el gobierno termina aceptando 8 y no 13 lugares, no habría lista que compita con Fernández (la pelea tendrá lugar sólo en los barrios), pero tampoco avalarían la nueva mesa de conducción, que -estiman- lo que primero hará será modificar la carta orgánica para permitir la elección indirecta de candidatos a legisladores porteños y diputados nacionales para la competencia de octubre.
• Carencia
«Lo cierto es que ellos tienen el candidato a presidente del partido y nosotros tenemos el candidato a jefe de Gobierno para 2007», completó el negociador, confiando en que ese sector no albertista carece de una figura que pueda postular para candidato a dirigir el intervenido PJ porteño, ya que Scioli se mantiene en su postura de «ayudar para la unidad» y no dará pelea por la conducción del distrito; sí, en cambio, mantendrá su postulación para reemplazar a Aníbal Ibarra en 2007.
Anoche el oficialismo mantenía abierta la lista donde se juega la conducción partidaria en 29 cargos, donde los principales son la presidencia, la vicepresidencia primera y la secretaría general. Allí, inamovibles en todas las negociaciones que se sucedieron desde el viernes, quedaban Fernández, Iribarne y Santa María. El resto se abría en un reparto que no conformaba a los opositores. Dos lugares se reservaban para gente de Scioli, otros dos para la de Rollano y el resto de las 8 ofertas para los demás del grupo, que intentan, entre otros, Cristian Ritondo, Fernando Maurette, Daniel Amoroso (sindicalista del juego), Miguel Angel García Moreno y Juan Minichillo.
Una de las consignas que se animaron a hacer llegar los albertistas fue, además de vetar al sector de Ritondo, que «los que están con Macri, primero que lo abandonen». Alborotó y desandó lo poco que había avanzado el oficialismo en procura de evitar la interna y llegar con una lista que demostrara que «el peronismo porteño está unido y con el gobierno».
«Que se vayan entonces los que estuvieron con Cavallo y Béliz y ahora con Ibarra», reprocharon los no albertistas, aludiendo a los pases de lista del propio jefe de Gabinete.
«Cómo puede ser que el que aspira hoy a ser presidente del PJ Capital esté en Neuquén armando el Frente para la Victoria», replicaron también en alusión al viaje de Fernández.
En el reparto, la vicepresidencia segunda se la reservaban a Patricia Vaca Narvaja y la tercera para Andrés Rodríguez en un pacto con el sindicalismo; se abría una vicepresidencia cuarta para Telerman, y Daniel Filmus quedaba como candidato a la vicepresidencia por la rama de los técnicos y profesionales.




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