Raúl Castells perdió ayer una porción de su ejército piquetero: unos 4.000 militantes, enrolados en subgrupos, se escindieron del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), clan desde el cual el piquetero construyó su poder callejero.
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Ayer, tres dirigentes del MIJD con presencia en el conurbano decidieron distanciarse de Castells criticando la estrategia del piquetero de plantear una lucha común con sectores gremiales, como los del Sindicato de la Carne. Más genéricos, arguyeron «serias diferencias políticometodológicas».
La rebelión estuvo encabezada por Daniel Aguirre, Perla Cardozo y Patricia Fiaño, que, sin embargo, no se integrarán en un mismo movimiento. Aguirre -con peso territorial en Florencio Varela armará un comando propio, mientras Cardozo y Fiaño conformarán el Movimiento Argentina Rebelde (MAR).
• Argumento
Ante la ruptura, Nina Peloso, intentó minimizar la escisión de los dirigentes y los militantes, con el argumento de que se «van cuatro personas», lo que, indicó, «no significa ningún quiebre en el MIJD».
El MIJD fue fundado en 1992, y tras el fallecimiento de la histórica dirigente Norma Plá (del desaparecido Movimiento de Jubilados de Plaza Lavalle), Castells se quedó con una parte importante de las organizaciones de la tercera edad a la que sumó grupos piqueteros.
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