28 de noviembre 2006 - 00:00

Garré cumple un año en puja con espías militares

Nilda Garré cumple un año al frente del Ministerio de Defensa. Primera mujer que ejerce la función de ministra en un área de historia masculina. Llega hoy al aniversario con un conflicto de evolución peligrosa: involucró a la inteligencia militar -violando la ley-en la pesquisa para dar con el paradero del primer desaparecido en democracia, Jorge Julio López. El jueves pasado hubo otra alarma de hallazgo del cuerpo en el perímetro de Campo de Mayo. Más precisamente en la puerta 8. Esta vez la guardia militar del Ejército dio aviso a la Policía Bonaerense y a Defensa Civil. Se constató luego que había cuatro bultos enterrados con material de arsenales en desuso (granadas fumígenas y otros elementos).

La sobreactuación en el tema de los derechos humanos es la lente política que usó Garré para modificar el rumbo del ministerio y la reestructuración de las fuerzas. Hay que reconocerle empeño en la tarea.

  • Demoras

  • Aunque por esa necedad estén demorados asuntos de fondo como la Directiva de Defensa, los ascensos de oficiales superiores, los propuestas para destinos en el exterior, la reorganización del Estado Mayor Conjunto, los cursos e intercambios de personal con otros países. La Directiva de Defensa es la fuente principal de orientación política militar, no llega porque el staff de colaboradores se agota en aquel tema que obsesiona a la ministra.

    El caso López es quizá la muestra más reciente. No tuvo empacho Garré en ordenar a Carlos Aníbal Aguilar, director de Inteligencia Estratégica Militar, a principios de octubre, que investigara un indicio en la guarnición de Campo de Mayo. Hasta allí llegó la comitiva que además sumó al subjefe de Inteligencia del Ejército, coronel Juan Carlos Martene, en dos autos de la fuerza. Y eso que la ley específica impide a los espías castrenses empeñarse en actividades de inteligencia interior.

  • Insistencia

    Luego Garré insistió con las pesquisas el 14 y el 15 de noviembre tras recibir información anónima. Otra vez Aguilar -junto a varios uniformadosse montó en un vehículo utilitario del Ejército y con cámara fotográfica registró cada lugar inspeccionado en el Regimiento de Infantería Mecanizada Nº 7 en Arana, Buenos Aires. El dossier con las fotos y las apreciaciones de inteligencia de Aguilar aterrizaron en el despacho de Garré en la tarde del 14 de noviembre. Por teléfono la ministra sugirió nuevos lugares de excavación y rastrillaje en interiores del establecimiento militar. Se cumplieron los deseos de Garré, recién al otro día, sin ningún dato que condujera al paradero de López. La publicación de la noticia en este diario impulsó averiguaciones internas en búsqueda de « filtraciones» como si se tratase de información secreta ¿o se pretendía ocultar una operación al margen de la ley de inteligencia? Roberto Bendini, titular del Ejército, creyó resolver el dilema y trasladar la responsabilidad al ministerio en declaraciones públicas del viernes pasado durante un acto en el Senado bonaerense: comentó que la Justicia le hizo «algunos requerimientos» y agregó que «los organismos de seguridad e inteligencia tienen más capacidad para trabajar en ese aspecto».

  • Cambios de fondo

    Garré tiene el mérito de haber producido cambios de fondo en el universo castrense no por ideas, se trata de una gestión más bien reactiva que activa.

    Así, reordenó el Sistema de Inteligencia de la Defensa -tomó para sí el poder total- a partir del escándalo del espionaje a políticos en la base Zar de la Armada, aceleró el traspaso del control y habilitaciones del negocio aerocomercial a la órbita civil luego de las críticas que recreó el documental Fuerza Aérea SA, logró la firma del contrato con el INVAP para la construcción de 11 radares tras la crisis en la seguridad aérea, potenció la reforma integral del Código de Justicia Militar que castiga casos -casamientos entre personal superior y subalterno- que a la luz del siglo XXI resultan anacrónicos y discriminadores, lanzó el plan de reforma educativa en las Fuerzas Armadaspara incorporar diversidad,pluralidad y facilitar la relación con la sociedad civil, tras ciertas manifestaciones de conservadorismo eclesial que permanecen en sectores de la Fuerza Aérea y el Ejército.

  • Prisionera

    Como llegó al cargo tras haberse desempeñado en la embajada argentina en Venezuela y con simpatías hacia Hugo Chávez, quedó presa del vínculo estratégico con el bolivariano y de su fervor antinorteamericano. Idea que se reforzó cuando emprendió el viaje por las góndolas militares de Francia, Rusia y Ucrania.

    Fue Chávez quien introdujoen este siglo a los rusos como proveedores de armamento en la región con fuertes críticas de los Estados Unidos. Salvo la última visita de cortesía del flamante embajador norteamericano Earl Wayne al edificio Libertador, no ha habido otras señales de acercamiento a los Estados Unidos. Aún se recuerda el primer encuentro de Garré con el titular del Comando Sur, general Bantz Craddock, porque el asesor de imagen Jorge Bernetti desalentó la toma de instantáneas para evitar que los registros mostraran una cercanía incómoda.

    No sería justo achacar a Garré la pérdida de espacio de Defensa en el gabinete, tendencia que viene desde 1983 por determinación del Presupuesto. Más con un presidente como Néstor Kirchner, que se encargó de revolver el área desde su asunción y con la presión del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) que audita cada decisión a través de su nexo: el secretario de Asuntos Militares, José Vásquez Ocampo. ¿Qué más podría hacer Garré en ese eterno jaque? Le queda en el escenario regional un área fértil por su afinidad de género con su par trasandina Vivianne Blanlot y la antigua relación con la actual presidenta Michelle Bachelet. Claro, a condición de que modere la verborrea en temas espinosos tales como hablar a favor del reclamo marítimo de Bolivia.
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