Poco para mostrar tendrá el embajador norteamericano Earl Anthony Wayne en su próximo encuentro con la ministra de Defensa, Nilda Garré. Como se trata de una reunión solicitada por el diplomático estadounidense, la costumbre es no revelar -a priori- los tópicos de la agenda.
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Ejercicios bilaterales no hay sino hasta el segundo semestre. ¿Equipamiento?: ofertas casi de outlet, porque el gobierno nacional no tiene intenciones de asignar recursos para la modernización de las fuerzas. Aunque se sabe que el arma más depreciada es la Fuerza Aérea cuyos aviones de combate Mirage -columna vertebral en la defensa aérea- cesan su período activo en 2010 y que una comitiva de aviadores estadounidenses tentó meses atrás con una propuesta de cazas F-16 de reemplazo.
Interesa a la administración kirchnerista sólo el material bélico de uso dual, que sirva al propósito de la ayuda humanitaria. La única gema en esta política es la puesta a punto de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina, pero se hizo en Canadá. Uno de ellos se asignó al sostén logístico de la campaña antártica. Otro cubrió ayuda solidaria requerida por el presidente de Bolivia, Evo Morales.
Ni qué hablar de aquellos temas sensibles; «los intereses estratégicos en la seguridad regional»; categoría que engloba amenazas (terrorismo internacional, narcotráfico y sus colaterales del lavado y el contrabando de armas) no previstas en la doctrina actual de utilización del instrumento militar del país. Mucho menos de intercambio de información de inteligencia luego del affaire del valijero venezolano Antonini Wilson. Ese sí era un escenario de aplicación de la estructura discreta de cooperación militar regional. Sin embargo, no hubo un solo paper de aviso entre el agregado militar argentino destinado en Caracas y el director de Inteligencia Estratégica Militar de Defensa, el licenciado Carlos Aguilar. Tampoco hubo apreciaciones que alertaran del «lapsus» en la operación Emanuel, el armado de rescate de rehenes de Hugo Chávez con las FARC que involucró al ex presidente Néstor Kirchner.
Por tratarse de una misión de restablecimiento del diálogo, la ética diplomática borra de cuajo un asunto de interés estratégico: la marcha de la licitación de radares 3D (tridimensionales) donde hay dos oferentes norteamericanos, Northrop y Raytheon asociada a la francesa Thales.
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La eterna sonrisa hollywoodense de Wayne no alcanzará a modificar la senda de vínculos meramente protocolares que aplicó Garré para el área castrense. Coherente con esa línea, la ministra desde su asunción nunca visitó Washington. El diplomático recurrirá entonces a voces de otro sector del gobierno de George W. Bush, el Pentágono. Ahí sí existieron puntos de contacto en la relación bilateral con subordinados de la jefa castrense. El documento se firmó en Mayport, Florida, por la Armada Argentina, el contralmirante José Luis Pérez Varela y en representación de la marina estadounidense, el director de Ejercicios y Teatros de Seguridad Cooperativa, capitán de navío Steven Blaisdell.
El memorando de entendimiento es un compromiso de adhesión a las pautas de ejercicios bilaterales previstas para 2008 según el encuadre fijado en la nueva estrategia naval norteamericana denominada: «Estrategia Cooperativa para el Poder Naval en el siglo XXI». Es la madre de todas las doctrinas de empeñamiento del poder naval norteamericano y fue presentada a más de 91 marinas de países aliados -entre los que estuvo la Argentina- en octubre de 2007 en Newport. Los seis paradigmas de la nueva estrategia a la que adhirió el país son: Presencia anticipada, Disuasión, Control del mar, Poder de proyección, Seguridad marítima y, Asistencia humanitaria y Respuestas a desastres naturales. El documento trae una enseñanza significativa para los marinos criollos, sus colegas norteamericanos incluyeron por primera vez a la Coast Guard (equivalente a la Prefectura) en las operaciones navales de guerra. Aquí la separación entre fuerzas armadas y de seguridad que alumbró la ley de defensa y de seguridad interior distanció más la interrelación entre ellas.
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