El gobierno dio su bendición para que la comunidad árabe en la Argentina y la Gendarmería firmaran la paz, rota cuando se hizo una denuncia ante el INADI porque en un curso a distancia sobre terrorismo, dos unidades del programa aludían expresamente al «terrorismo islámico». Tan festejado fue el armisticio que hubo bendiciones religiosas -comida árabe-y hasta un llamado telefónico del ex fiscal y hoy secretario de Seguridad, Norberto Quantín, adhiriendo a la suspensión de hostilidades.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El gobierno optó por buscar suavizar la relación con esta comunidad, que por otra parte ha convivido siempre en paz con el resto de las demás.
Todo comenzó cuando la subsede Buenos Aires de la Universidad de Salta-Gendarmería y la Escuela Superior de Gendarmería, promocionaron la realización de un curso a distancia sobre « Terrorismo». En dos de sus ocho unidades didácticas se analizaría el Islam. En la IV, «Terrorismo y cultura», se pasaría revista a los «Móviles culturales de la acción terrorista del Islam; Sunitas y chiítas; Proceso de islamización; Concepto de Yihad; y el Conflicto árabe-israelí». En la V se abordaría el tema -«Terrorismo islámico»-, analizando conflictoscomo el de «El problema palestino; La crisis libanesa; y Movimientos terroristas islámicos en otras regiones». Adalberto Assad y Alejandro Salomen, miembros de la comunidad árabe islámica, decidieron presentarse ante el INADI denunciando discriminación. El curso en principio fue suspendido por la Dirección Nacional de Gendarmería y finalmente cancelado. «Por suerte en esta ocasión tengo que rescatar la frase de que no hay mal que por bien no venga y que lamento no haber tenido oportunidad de entablar esta relación con la comunidad con anterioridad», dijo el comandante general Gerardo Chaumont, subdirector nacional de Gendarmería.
Fue durante una cena servida en el edificio Centinela a la que asistió lo más granado de la comunidad árabe islámica. Estaban los embajadores del Líbano, Marruecos y Palestina; además de personalidades como Omar Assad, presidente de la Asociación Arabe Islámica; Alejandro Salomen en representación de la Asociación Hayy Yuseff; el secretario general de Fearab Argentina, Carlos Sacaan; y el titular de la Liga Libanesa Mundial filial argentina, Hamid Dib.
Dejá tu comentario