3 de marzo 2005 - 00:00

Gente de Moyano quiso patotear en Coto y reaccionó el personal

Los Moyano (padre e hijo) volvieron a intentar «afiliar por la fuerza» a su gremio de camioneros a 1.300 trabajadores del Sindicato de Comercio. Pero, esta vez, a diferencia de lo ocurrido en Carrefour, los trabajadores y agentes de seguridad de la cadena Coto rechazaron el intento de toma de su centro de distribución en Monte Grande. Anoche, un fiscal ordenó desalojar a los militantes del Sindicato de Camioneros que bloqueaban los accesos al depósito, lo que podría causar más violencia. Como respuesta, los Moyano amenazaron con una movilización de camiones frente a esa cadena. Ayer, por este nuevo conflicto que involucra a Hugo Moyano, hubo heridos tras los graves enfrentamientos.

Tal como sucediera con Carrefour, los camioneros liderados por Pablo Moyano (hijo de Hugo, secretario general del gremio) intentaron «afiliar» por la fuerza a unos 1.300 empleados de la cadena Coto, actualmente miembros del Sindicato de Comercio. La intentona terminó con una fuerte resistencia de la empresa, que en este caso apeló a su empresa de seguridad privada para impedir la toma de su centro de distribución en la localidad de Monte Grande (cuando se produjeron los saqueos, fue el propio personal el que defendió los supermercados armados con palos).

Los Moyano padre e hijo -después de que fracasara la intentona de compamiento por la decidida acción de los agentes de seguridad- dispusieron una «guardia» de 300 «pesados» a las puertas del megadepósito, con el propósito de bloquear la entrada y salida de camiones y así impedir el abastecimiento de las sucursales de Coto.

El planteo que hacen los camioneros es que los 1.300 afiliados que le disputan a Armando Cavalieri son «camioneros naturales», dado que todo aquel que trabaja en centros de distribución está vinculado al transporte de cargas. Alfredo Coto, tal como hicieran los franceses de Carrefour, aduce que «esos empleados siempre fueron de Comercio y lo seguirán siendo».

«Gente de Moyano vino a atacar con violencia inusitada. Este es un problema entre sindicatos que complica nuestra actividad. Sólo vinieron a romper cosas, entraron a las cinco de la mañana y destrozaron todo»,
agregó el empresario.

• Desalojo

La situación se mantuvo tensa durante toda la jornada, con los militantes sindicales bloqueando los ingresos al depósito, pero anoche a última hora Daniel Gualtieri, fiscal de Lomas de Zamora, ordenó su desalojo.

Lejos de arredrarse, Moyano hijo amenazó con un «paro por tiempo indeterminado» en Coto -curiosa medida, porque nadie allí responde a su sindicato- y agregó que «si la empresa no ofrece respuestas satisfactorias» a sus demandas hoy hará una «movilización de camiones» hacia ese sitio.

Por su parte,
Coto decidió ayer el despido de diecisiete activistas involucrados en los incidentes de la mañana, cuya reincorporación (previsiblemente) se convirtió en una nueva «bandera» de los camioneros, y llamó a los Moyano a «dejar de lado sus metodologías patoteriles». En tanto, fuentes cercanas a Cavalieri «invitaron» a los camioneros a seguir «la vía administrativa o la judicial para hacer valer sus reclamos».

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