Gerez: fiscales y punteros presionan sobre su memoria

Política

Oculto en algún lugar del norte del conurbano bonaerense, Luis Gerez, el albañil de 51 años, sigue intentando colaborar con los mismos fiscales que dijeron que «sabe más de lo que cuenta», en alusión a su presunto estado de shock emocional. La fiscal Andrea Palacios envió la semana pasada hasta el escondite de Gerez a un equipo de peritos y a un escribiente para que el militante kirchnerista amplíe su declaración. Intentaron hacerle recordar sonidos -de animales, fabriles o de autos-, reflejos del sol, lugares donde había sombra dentro del galpón donde estuvo cautivo. Todo para poder detallar lo más posible el croquis de su lugar de encierro.

Trágico destino el del albañil: es noticia porque desde hace años lo quieren hacer declarar. Ahora lo presionan quienes dicen querer beneficiarlo.

Las sospechas levantadas por el fiscal Facundo Flores hasta motivaron una visita de Pérsico a Gerez. «¿Qué es eso de que escondés cosas?», interrogó el jefe del Movimiento Evita al testigo protegido. Gerez explotó de ira y golpeó con sus puños cerrados una mesa: «¡No escondo nada, sigo atormentado por lo que me pasó y cuento todo tal cual lo recuerdo!», fue la respuesta de la víctima.

  • Acusación

    El lunes, Gerez había acusado radialmente a la fiscalía de «embarrar la cancha» y filtrar a la prensa detalles de su declaración. Ayer, la fiscalía de Escobar aseguró que «no salió» de ese ámbito el contenido de la declaración del albañil que estuvo privado de su libertad 48 horas la última semana del año. «La información de la fiscalía no salió», dijo Irene Molinari, una de las fiscales de Escobar. La fiscal sugirió que «alguien que no es la fiscalía está haciendo trascender información», ya que los fiscales fueron «en todo momento muy cuidadosos» y cuidaron que no se filtre el contenido del expediente.

    Según dijo, «en cualquier causa penal se actúa de la misma manera, con sumo hermetismo, por lo que más aun lo harían en un caso de tanta trascendencia pública como el de Gerez».

    Ayer, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, se sumó a la polémica y dijo: «Hay que ponerse a trabajar más que hacer enunciados porque cada cosa que se dice o se cuenta sobre el expediente, que demasiadas cosas se han contado públicamente, no ayudan a la investigación».

    Ya descartada la hipótesis que ligaba a Luis Patti con el secuestro de Gerez, el gobierno nacional le ordenó ayer a Alberto Fernández de Rosa clausurar la interna política del oficialismo en Escobar.

    La pelea entre grupos de adeptos a Néstor Kirchner, que se disputan la representatividad de la Casa Rosada en Escobar, había sido otra de las causas -deslizada desde el gobierno de Felipe Solá- de la desaparición de Gerez. Aunque tanto León Arslanian como el vicejefe de Gabinete bonaerense, Emilio Pérsico, descartaron públicamente esa posibilidad, ayer desde La Plata le ordenaron al actor «Paco» Fernández de Rosa que su agrupación Pensar Escobar sellara un acuerdo político con el ala kirchnerista liderada por otro actor, el cómico Larry de Clay. Ambos se disputan la intendencia de Escobar para 2007.

    Alberto Fernández sobrevuela todo lo relacionado con el caso Gerez, y ante la falta de pistas sobre el móvil o la identidad de los secuestradores, el gobierno bonaerense apunta ahora a conseguir una tregua política en Escobar entre el sector de Fernández de Rosa --apadrinado por Pérsico y por el sector de Compromiso K de Henry Olaf «Pilo» Aaset-y el de De Clay -patrocinado por el ala albertista de Compromiso K-. Lo peor que podría pasarle a Kirchner sería que el caso quede salpicado por una pelea entre sectores que se disputan su beneplácito.

    El PJ bonaerense avala la candidatura a intendente de la actual concejal María Rosa Pereyra, esponsoreada por los neokirchneristas José María Díaz Bancalari y Jorge Landau, nativo de Escobar y apoderado del peronismo provincial. Y el otro candidato es el ex pattista, hoy kirchnerista, Luis Carranza, apoyado por el diputado del Frente para la Victoria Dante Dovena.
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