24 de agosto 2005 - 00:00

Giro: un Zamora ahora privatista

«No estamos de acuerdo con la reestatización de las empresas que fueron del Estado. Creemos que los medios de producción deben estar en manos privadas o públicas no estatales, administradas por los usuarios.» Quien así se expresó es un socialista recalcitrante que, no obstante, admitió estar girando hacia un liberalismo estilo norteamericano, Luis Zamora, fundador del otrora Movimiento al Socialismo (MAS) y ahora del partido Autodeterminación y Libertad. En ambos casos, con fuertes hemorragias de dirigentes, que en un caso provocó su desaparición y ausencia momentánea de Zamora; y en el segundo, el desmembramiento del bloque de legisladores porteños.

Invitado a comer por el Círculo de Periodistas Acreditados en Casa de Gobierno, que preside, Roberto Di Sandro, Zamora fue muy duro con Néstor Kirchner y su gestión, incluyendo en el raid al jefe del Gabinete de Ministros, Alberto Fernández. De éste recordó a todos que «fue el que hizo la unidad entre Cavallo y Duhalde para que gane Ruckauf».

Sostuvo que «es inocultable que hay presiones a la prensa por parte de Alberto Fernández, que escribe 'Página/12' con Horacio Verbitsky».

• Engripado

Del Presidente dijo que «además del tono lastimero de sus discursos, pareciera estar permanentemente engripado». Agregó que la actitud política del gobierno «es muy provinciana; se queja siempre de que lo están atacando», dijo, y provocó sonrisas. Afirmó también que el primer mandatario «no dialoga con nadie, ni siquiera con su gabinete de ministros». Puso en duda que Kirchner y Carlos Alberto Reutemann signifiquen lo mismo, no obstante el apoyo al primero por parte del santafesino. Y se ocupó cáusticamente también de la esposa del Presidente, la candidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, Cristina Fernández, de quien dijo que «se parece a Adelina (se supone que Dalessio, aunque sin aclarar en qué); esperemos que no termine igual».

Sin embargo, fue igualmente crítico con su propio proyecto político, reconociendo que la experiencia del MAS terminó en un fracaso total y que su actual plataforma, instalada en el partido Autodeterminación y Libertad, ya ha sufrido deserciones y conflictos internos, sobre todo en la Legislatura, donde está su esposa Noemí Olivetto.

«La gente no acompaña nuestras ideas»,
se sinceró, y afirmó que «los socialismos fracasan en la Argentina, porque se establece entre los dirigentes y la sociedad una relación profesor-alumno, y eso no sirve para crecer en política». Por último, cuando estaba a punto de partir, señaló la falta de un proyecto en Educación, «que está ligado a la falta de un proyecto de país; de allí que ahora hayan descubierto que hace falta poner el acento en la educación técnica», ante la desaparición de mano de obra calificada.

Dejá tu comentario

Te puede interesar