10 de julio 2007 - 00:00

Gobernador presentó a Cristina como "presidenta"

José Alperovich
José Alperovich
Tucumán (enviada especial) - Las celebraciones centrales por el 9 de Julio en Tucumán tuvieron ayer poco que ver con un evento institucional y mucho, en cambio, con un acto políticopartidario.

El apoyo a las candidaturas a presidenta de Cristina Fernández y a gobernador del actual mandatario José Alperovich fueron los ejes centrales del discurso de Néstor Kirchner, en el marco de una ciudad convulsionada por la celebración patria.

En la provincia, el Día de la Independencia nunca pasa inadvertido, ya que el distrito se transforma para recordar un acontecimiento que tuvo como centro geográfico a una casona que quedó en la historia.

La Casa de Tucumán es el lugar que convoca a los argentinos a revivir aquel 9 de julio de 1816, donde firmaron el acta de independencia los congresales. Hoy, a 191 años de ese acontecimiento, la gente aquí recuerda esa fecha con un fervor que solamente se ve en las ciudades del interior. Ya a la 0 hora de ayer, muchos tucumanos y algunos turistas se apostaron frente a la Casa Histórica para entonar las estrofas del Himno Nacional, guiados por el armonioso canto de tres tenores tucumanos.

Asimismo, varias agrupaciones tradicionalistas hicieron una parada con sus respectivos estandartes, al grito de «Viva la patria, viva Tucumán». El acto culminó con un despliegue de fuegos artificiales que iluminaron el cielo gris y lluvioso.

  • Críticas

    Por la mañana temprano, se realizó el tedeum en la Catedral. Estuvo a cargo del arzobispo de Tucumán, Luis Villalba, quien en su homilía lanzó críticas al gobierno: «Hay una materia pendiente que hay que solucionar: la distribución del ingreso y la pobreza», dijo.

    Como es su costumbre, el Presidente no fue de la partida, nuevamente para esquivar el tener que escuchar in situ las críticas de la Iglesia.

    Por su parte, el gobernador José Alperovich optó por responder al arzobispo con diplomacia. «Está bien, tiene razón; todavía faltan cosas por solucionar.»

    A pesar de las inclemencias del tiempo, la efusividad se notó ayer en las calles, sobre todo durante el mediodía. La presencia de Kirchner alborotó la ciudad, mientras que en los alrededores del hipódromo que albergó el acto central se desplegaron banderas y pancartas políticas en apoyo al gobernador y al líder del Ejecutivo nacional. Alrededor de las 12.35, el Presidente arribó al Jardín de la República, mientras la gente trataba de soportar el frío, que se hacía sentir por la sensación térmica de 0 grado. De todas formas, cerca de 20 mil personas concurrieron con globos y banderas al hipódromo.

    La llovizna no cedía, pero la expectativa tampoco.

    Finalmente, apareció el Presidente con la mayoría de su gabinete ( incluida la cuestionada ministra de Economía, Felisa Miceli; ver aparte); su esposa y candidata presidencial, Cristina Fernández; el vicepresidente Daniel Scioli y el gobernador bonaerense Felipe Solá, entre otros.

    El mandatario anfitrión fue el primero en tomar la palabra y, entre varios halagos al santacruceño, presentó a Cristina como «la presidenta».

    Alperovich fue ovacionado en todo momento, lo que ratifica la imagen positiva de la que goza en su provincia, y que posiblemente lo ubicará como gobernador nuevamente en las elecciones del próximo 26 de agosto, en las que se presentará por el Frente para la Victoria junto al ministro de Salud provincial, Juan Manzur. Según allegadosal gobernador, «la intención de voto rondaría 60%».

    Posteriormente fue el turno de Kirchner, quien brindó un absoluto apoyo al mandatario provincial y no dejó de halagar a su esposa, en un discurso con tono de despedida.

    El estilo de los cantitos pasó entonces de un acto patriótico a uno partidario, y fueron desde «Llueve, llueve, el pueblo no se mueve», hasta «Se siente, se siente, Cristina presidente».

    Aunque, en rigor de verdad, dominó el cántico que exaltó la figura del primer mandatario, bajo el grito de «No se va; Néstor no se va».

    Asimismo, Kirchner desplegó un nuevo guiño a los asambleístas de Gualeguaychú que estuvieron presentes en Tucumán -como en el acto por el Día de la Bandera, en Rosariodivulgando su lucha antipastera.

    «Cuando dije que lo de las papeleras era una causa nacional era porque estaba defendiendo la patria y la soberanía», dijo, mientras unos 70 asambleístas agitaban una amplia bandera que rezaba: «Sí a la vida, no a las pasteras. No maten el futuro de nuestro litoral». Las banderitas plásticas con la inscripción «Viva la Patria - Fuera Botnia» también estuvieron entre la gente.

    En tanto, los 2 mil efectivos policiales dispuestos por el gobierno de la provincia desarrollaron una actividad de rutina, ya que el acto no presentó inconvenientes, alejando el fantasma de los incidentes registrados hace tres años. En paralelo, la ola de frío polar que afectó ayer a todo el país obligó al Presidente a cambiar a último momento la agenda, al desarrollar primero el evento en el hipódromo y luego dirigirse a la Casa Histórica, al revés del cronograma pautado inicialmente.

    Las bajas temperaturas también provocaron la suspensión del cordón de honor que formarían más de 3 mil alumnos de los niveles EGB 3 y Polimodal para recibir a las autoridades nacionales.

    Al llegar al aeropuerto, Kirchner, su esposa y los ministros del gabinete se reunieron con integrantes de la asociación civil de Familiares de Desaparecidos de Tucumán, quienes les entregaron una carta en la que manifiestan su agrado por el reciente procesamiento de ex militares, entre ellos Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez.
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