Gobierno ataca "Indec celestial"

Política

Jorge Bergoglio y el gobierno nacional parecen haber estrenado una nueva etapa en sus ya abiertos enfrentamientos. Dejaron atrás las frases bíblicas, las críticas elípticas y las ocurrencias presidenciales, como cuando Néstor Kirchner aseguró que «el diablo penetraba algunas sotanas», para atacarse con estadísticas socioeconómicas. Ayer, Alberto Fernández, mandó al cardenal a «estudiar un poquito» al rechazar la denuncia episcopal sobre la «pobreza escandalosa» que azota al país.

El Presidente se enfureció al enterarse el miércoles que Bergoglio había aprovechado una tribuna internacional como la V Conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe ( CELAM), en la ciudad brasileña de Aparecida, para difundir cifras del período 2002-2006 sobre el aumento de la pobreza y la indigencia. «Entre 2002 y 2006 en la Argentina crecieron 8,7% los índices de medición de la indigencia; hay 26,9% en el nivel de pobreza y estamos en la región aparentemente más desigual de mundo, la que más creció y menos redujo la miseria», había disparado el jefe del Episcopado argentino ante un centenar de obispos de todo el continente.

  • Incursión

    Kirchner interpretó ese ataque como una incursión directa del arzobispo de Buenos Aires en política y envió al jefe de Gabinete a responderle.«A veces es difícil de explicar por qué un pastor de la Iglesia habla así», fue la frase retórica de Fernández para explicitar la incursión de Bergoglio en un tema político justo en el año electoral.

    «Si Bergoglio estudiara un poquitito podría darse cuenta de que cuando nosotros llegamos al gobierno la participación de los asalariados en el ingreso era de 35 % y hoy es de 42%», contraatacóel jefe de ministros. En declaraciones radiales debió salir a defender la gestión de Kirchner y a exhibir indicadores macroeconómicos que contrarrestan las denuncias celestiales: «En 4 años los asalariados mejoraron 7 puntos su participación en el ingreso. Teníamos 60% en la pobreza, ahora tenemos 28%. A veces es difícil de explicar por qué un pastor de la Iglesia habla así».

    Bergoglio, que fue elegido como presidente de la comisión redactora del documento final de la reunión continental, había subrayado las desigualdades que existen en el país y señaló que los pobres no son «explotados» sino «sobrantes». Se refirió también, a quienes quedaron fuera del sistema a causa de la economía liberal y alertó por la situación que atraviesan los «excluidos».
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