Gobierno pide que un sacerdote se disculpe
-
Milei se hizo eco de las críticas (y las minimizó): "Nadie es profeta en su tierra"
-
La Justicia ordenó restituir la pensión de Cristina, pero el Gobierno apelará ante la Corte Suprema
Además, Marcó señaló que «la Iglesia tiene una larga tradición de haber participado en este tipo de asambleas constituyentes de 1853 en adelante. Leer esto como que la Iglesia está armando un partido opositor y por eso atacarla me parece que no corresponde», puntualizó.
El vocero también remarcó diferencias con el presidente Néstor Kirchner, quien había salido a cuestionar a la Iglesia. «Hay que recordarle al Presidente que cuando habla de que miembros de la Iglesia no hicieron nada en la época de la dictadura, que ya no están los mismos, y entonces su interlocutor cambió», señaló.
También indicó que «hubo miembros de la Iglesia lamentablemente en los dos bandos; Montoneros también nació de gente de la Iglesia, como hubo gente de la Iglesia en la represión, del otro lado, porque eran argentinos todos. Volver a ser hermanos tiene que ver con restablecer este vínculo que nos une; somos argentinos todos, no hay bandos. Tenemos que tratar de solucionar aún los problemas del pasado mirando al futuro», puntualizó.
Además, advirtió: «Si seguimos alentando odios y levantando el dedo acusador, es independiente del pedido de justicia, porque la justicia hay que buscarla, pero se busca sin venganza,se busca por justicia; son dos cosas diferentes». «Me parece que un presidente tiene que tratar de ser el presidente de todos», afirmó.
En forma paralela, Marcó desestimó que el actual sea el momento «más difícil» entre el Estado y la Iglesia, al señalar que «habría que recordar que Perón quemó las iglesias, quemó la Curia metropolitana, persiguió y encarceló sacerdotes; ése fue sin duda el momento más difícil».
El ministro del Interior señalóal respecto: «Lo que el Presidente no va a hacer es responder a los designios, propuestas o conceptos de ninguna corporación. Y siendo un miembro de la Iglesia, algún derecho tengo a decir que sería indispensable que más de uno hiciera su autocrítica antes de acusar con ese dedo lo que se le quiere imputar al Presidente respecto de la política de tal o cual persona».
Para Fernández, «es una enormidad que nadie llame y le tire de las orejas» a Marcó y le reclamó que «no convierta a toda la Iglesia en una unidad básica en cada pueblo». Por su parte, desestimó comparar la relación actual del gobierno con la Iglesia con lo que ocurría en la década del 50 y, acerca de ese tema dijo: «En aquel momento, había una colisión muy fuerte entre el gobierno y un cierto sector de la Iglesia. Eso fue incentivado, motorizado por los comandos civiles. No tiene nada que ver».




Dejá tu comentario