10 de junio 2005 - 00:00

Gremios amenazan con una fuerte protesta para el acto del 9 de Julio

El añopasado, elpresidenteNéstorKirchnerviajó aTucumánpara el 9 deJulio y fuerecibido conprotestas.Este añoplaneanreclamosmás duros.
El año pasado, el presidente Néstor Kirchner viajó a Tucumán para el 9 de Julio y fue recibido con protestas. Este año planean reclamos más duros.
En medio de la delicada situación de conflictos sociolaborales que afectan a todo el país, cobró ayer importancia la posibilidad de que el próximo 9 de julio, si el presidente Néstor Kirchner se traslada a Tucumán para los festejos patrios (algo que todavía no fue confirmado oficialmente), podría calcarse un escenario similar al de los incidentes de 2004.

Ayer los gremios estatales de esa provincia anticiparon que si antes de esa fecha no existe una respuesta clara a su pedido de aumento del salario mínimo a 630 pesos, están dispuestos a marchar el mismo día en que el jefe de Estado llegue para buscar revancha con un nuevo acto, después de la delicada situación registrada el año pasado.

Por eso, el Ejecutivo tucumano, liderado por el justicialista José Alperovich, buscaba una solución alternativa al reclamo, a sabiendas de que el temor instalado se convirtió en el arma de negociación de las agrupaciones sindicales. La amenaza de los estatales fue ratificada en una reunión que mantuvieron con el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez. El funcionario demostró que existe la voluntad de diálogo, aunque eso no resultó suficiente. «En la entrevista con Jiménez, le anticipamos que si hasta el 9 de julio no hay una propuesta concreta, vamos a realizar una manifestación y también nosotros desfilaremos», desafió Martín Rodríguez, representante de ATE.

La situación que pone contra las cuerdas al gobierno de Alperovich es similar a las que se registran en la mayoría de las provincias, donde también los gobernadores ya anticiparon que no están en condiciones de otorgar un nuevo aumento salarial.

En el caso tucumano, sin embargo, trascendió que se estudia conceder una suba antes de fin de mes para evitar que estalle en la provincia un nuevo episodio de violencia frente a la mirada de Kirchner.

El 9 de julio pasado la visita del Presidente a Tucumán estuvo precedida por una situación de pedido de aumento de sueldos en la provincia, empujada por los gremios estatales y docentes como consecuencia de las subas a nivel nacional, a lo que se sumaron organizaciones piqueteras (CCC, Polo Obrero, Teresa Vive y MTL). Sin embargo, el verdadero motivo por el que el acto terminó en desmanes fue la disputa interna por la conducción del PJ local (de la mano del duhaldismo con el ex gobernador Julio Miranda), a la que se sumaron las posturas políticas y los vínculos nacionales de las organizaciones piqueteras opositoras.

• Alta adhesión

Amén de la preocupación que existe por Tucumán, otros escenarios del interior del país también muestran graves índices de conflictividad sociolaboral. Ayer, por caso, mientras se cumplió con amplia adhesión la última jornada de paro en universidades nacionales, los maestros de La Rioja, Mendoza, Chaco, La Pampa, Buenos Aires, San Luis, Corrientes, Tierra del Fuego, Entre Ríos, Neuquén y Córdoba siguieron con la huelga en rechazo a las políticas educativas o salariales que se implementan en cada una de esas jurisdicciones.

En la provincia de Buenos Aires, incluso, el gobernador
Felipe Solá protagonizó un duro cruce con los gremios docentes al anunciar que les descontará el día a los maestros que adhirieron a la medida de fuerza.

Desde los gremios calificaron esta decisión de «indignante». Por su parte, el mandatario provincial advirtió que la gente
«se va a poner en contra» de los paros. Y atribuyó la medida de fuerza de los trabajadores del sector a razones políticas.

Pero no sólo la educación atraviesa una situación complicada. También la mayor parte de los hospitales públicos enfrenta medidas de fuerza de trabajadores, en algunos casos con escenarios muy complejos, como el de Neuquén donde los médicos hace dos meses que están de paro. Allí, a la espera de una respuesta, cortaron ayer la ruta que une la capital provincial con Río Negro.

La violencia no estuvo ausenteayer en las protestas sectoriales. En
La Rioja, un oficial de la Policía provincial resultó herido como consecuencia de los incidentes que se produjeron en el marco de una movilización de docentes, médicos de los hospitales públicos y empleados municipales de distritos del interior. La protesta se efectuó en disconformidad por el aumento salarial de $ 250 otorgado días atrás por el gobierno de Angel Maza.

En el
Chaco, donde el miércoles una movilización multisectorial exigió la renuncia al gobernador Roy Nikisch y a todos sus colaborales, se mantuvo ayer el clima de tensión merced a la presencia de campamentos en la plaza central.

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