5 de abril 2002 - 00:00

Habrá candidatos sin partido en la Capital

Aníbal Ibarra lanzó los cambios que propone para, a partir de 2003, modificar el sistema electoral en la Capital Federal para la renovación total de los legisladores porteños. En sintonía con las reformas que quiere Eduardo Duhalde, Ibarra también pide la caducidad de todas las afiliaciones a los partidos políticos y un reempadronamiento general.

El jefe de Gobierno porteño presentó ayer su proyecto de ley de reforma electoral y un código electoral que la Ciudad de Buenos Aires no tiene.

Con la idea de eliminar la llamada lista sábana, los diputados se elegirán por cuatro zonas del distrito y no en una boleta general de 60. Además, los vecinos elegirán un diputado por sección o parroquias, las que se acomodarán a los límites de los 16 Centros de Gestión y Participación, es decir, ya no serán las tradicionales 28 circunscripciones.

El sistema es complejo, permite la participación de candidatos independientes y partidos vecinales, pero pone muchas restricciones a los próximos postulantes, como el veto a presentarse a los que cambien de partido político por uno de vecinos o como independientes (sin partido).

Lo cierto es que en la Legislatura hay consenso general para el voto barrial, aunque la ley será discutida en sus otros aspectos, como por caso las restricciones para que se presenten como candidatos a legisladores los actuales funcionarios del Gobierno porteño, a través de un partido vecinal, o el impedimento para quienes se hayan mudado de zona en los dos años previos al cuarto oscuro.

• Cursillo

Luego, el reparto de bancas merecerá un cursillo aparte para su distribución, entre todas las innovaciones que pretende Ibarra.

Los partidos políticos tendrán el requisito de ir con doble nominación, mientras que los candidatos independientes sólo pueden presentarse a la categoría de diputados uninominales, nada más que por barrio.

El autor del proyecto de ley es
Marcelo Escolar, quien fuera asesor de Liliana Chiernajowsky -esposa de Chacho Alvarez- en temas de descentralización y luego en la reforma política que se anunció durante el gobierno nacional de Fernando de la Rúa. Escolar se inspiró en el sistema alemán de votación, aunque el porteño tiene variantes propias.

De acuerdo con la ley de Ibarra, la Capital Federal se dividirá en 4 regiones: centro, oeste, este y sur. Cada una de esas regiones agrupa otras cuatro secciones electorales nuevas.

Se elegirán 11 diputados por región, los que deben ser residentes en la zona por lo menos durante los dos últimos años previos a las urnas. Quien se mude de aquí a octubre de 2003 o lo haya hecho hace menos de seis meses no podrá ser candidato.

Se votará un diputado por cada sección. En total son 44 legisladores -11 por cada lista cerrada de las cuatro regionesy 16 -uno por sección-para llenar las 60 bancas porteñas.

Se pueden postular partidos políticos, confederaciones o alianzas tanto federales como vecinales -con padrón de afiliados de 4 por mil de electorescon la obligación de presentar las cuatro boletas distintas en las regiones y las 16 uninominales por barrio.

Los candidatos independientes sólo podrán presentarse a una sección electoral determinada.

Ibarra
quiere impedir el camuflaje de candidatos y el pase de partidos, para lo cual hizo en su proyecto de reforma una lista de inhabilidades para ser candidato a legislador por partidos vecinales o como independientes:

El candidato debe residir en la región o sección por la que se presente.

No pueden postularse por partidos vecinales o en forma independiente los que hayan sido candidatos u ocupado cargos electivos (aun nacionales) en un partido político diferente al propio en los dos últimos años. Es una cláusula «antipuntero», para impedir que algún afiliado, al quedar fuera de la lista de postulantes, se presente como si fuera independiente.

Tampoco quienes se hayan desempeñado como funcionarios políticos durante los dos años anteriores a su postulación pueden postularse por partidos de vecinos o sin partido.

De aprobarse la ley, los partidos políticos, con sus padrones renovados, tendrán que presentar cuatro boletas distintas en la Ciudad, una por región, pero además presentarán las cuatro listas distintas para el legislador por sección. Esos cuatro candidatos son a su vez los cuatro primeros de la boleta de los 11, doble nominación. De esa manera se ajusta la proporcionalidad, fiel al sistema alemán.

La Ciudad seguirá admitiendo legisladores sin piso electoral.

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