La Policía de Mendoza debió actuar en dos casos de intentos de saqueos a supermercados y en uno de ellos se produjeron disparos al aire de parte de los efectivos, ya que estaban siendo apedreados por los vecinos.
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El episodio más importante ocurrió en una sucursal que la cadena Átomo supermercados en el barrio La Estanzuela, de Godoy Cruz, entre 14.00 y las 16.30.
Unos cien vecinos del barrio, en su mayoría mujeres con niños, se presentaron en la puerta del comercio e intentaron forzar la puerta de ingreso al local, que se encontraba cerrado.
Los policías de la comisaría N° 40, cuya seccional está en el mismo conglomerado, advirtieron los desmanes y se trasladaron hasta el lugar, al tiempo que le informaron a las autoridades del Ministerio de Seguridad.
Desde la cartera movilizaron una gran cantidad de efectivos pertenecientes a distintas divisiones tales como Infantería, Unidad de Acción Motorizada y de Cuerpos Especiales.
El local ya había sido violentado y fueron los policías los que evitaron su ingreso. Un grupo de jóvenes comenzó a apedrear a los integrantes de la fuerza y éstos respondieron con disparos al aire.
El ministro de Seguridad, Carlos Aranda, le dijo a Noticias Argentinas que se produjeron algunas "escaramuzas durante esas dos horas que duró el conflicto, pero que no hubo enfrentamientos y nadie resultó herido".
En el lugar se presentó el subsecretario del Ministerio de Desarrollo Social, Rafael Moyano, y otros funcionarios de su cartera, para entablar un diálogo con vecinos.
Tras la charla, los manifestantes aceptaron las propuestas de ayuda social y regresaron a sus viviendas, aunque el local quedó con una fuerte custodia policial.
En tanto, alrededor de las 11.00 ingresó un llamado al 911 alertando sobre un grupo de personas que estaban merodeando otra sucursal de Átomo, ubicada en las inmediaciones de calles Urquiza y Elpidio González, de Guaymallén.
Este local sí estaba abierto y en el interior había clientes.
Al llegar los uniformados, un grupo de personas comenzó a arrojarles piedras.
Los efectivos tuvieron que utilizar la fuerza física para neutralizar y arrestar a los presuntos agitadores que se resistieron, ante la vista y el temor de los clientes que hacían sus compras en el Átomo.
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