23 de julio 2002 - 00:00

Ibarra comienza a ver una amenaza en Carrió

Aníbal Ibarra, igual que Eduardo Duhalde, no convocó aún mediante decreto a las elecciones generales en la Capital Federal que gobierna, pero urde una estrategia para poder prescindir -de no quedarle otra posibilidad-de Elisa Carrió, en el cuarto oscuro que se adelantaría para marzo de 2003, como el nacional. El jefe porteño apuesta a que se sancione a tiempo un Código Electoral de la Ciudad de Buenos Aires, que le permita varias innovaciones en temas de urnas y boletas.

Ante la demanda de sectores de la oposición que no quieren compartir las urnas nacionales con las locales, sino hacer las elecciones en fechas distintas, Ibarra buscó asesoramiento en el Ministerio del Interior.

Por ahora Ibarra está decidido a hacer esas elecciones anticipadas conjuntas, pero maneja la idea de que en el cuarto oscuro se diferencien las boletas con colores. De esa manera, sobre las mesas escolares habría una tira de color A para el voto a presidente y vice de la Nación, eventualmente diputados y senadores, y otras boletas de color B para jefe y vice de la Ciudad de Buenos Aires y legisladores porteños.

Creen también que debería haber dos sobres y dos urnas a la salida del cuarto oscuro para diferenciar la elección, pero sin embargo en Interior le respondieron a Ibarra que el Código Electoral Nacional no contempla esa posibilidad y que el diseño de las boletas está especificado en esa norma.

El Frente Grande ve convenientes las boletas atadas en una supuesta fórmula en la que se presentara Carrió a presidente y le diera la franquicia a Ibarra para que sea su candidato a jefe de Gobierno. Hay otros postulantes que pretenden igual estrategia con la chaqueña, como el ultrafrentista convertido al ARI Eduardo Jozami -a quien Ibarra echó de su gestión y recibió a cambio la ocupación de la sede de Gobierno-y el socialista Norberto La Porta -animado por su tropa-, otro expulsado del Gobierno de la Ciudad. En ese caso, con Carrió permitiendo varias listas porteñas, los frentistas prefieren, como Gustavo Béliz, Rafael Bielsa y Mauricio Macri, la separación de las boletas.

• Elección simultánea

Otra idea en ese sentido es que funcionaran dos cuartos oscuros distintos, como elecciones simultáneas, una consulta que debería resolver la Justicia Electoral, pero que a la vez requeriría un relevamiento de los lugares de votación para conocer si disponen de la infraestructura necesaria.

Ante lo complicado de la situación, el Frente Grande porteño que lidera
Ibarra y sus socios radicales esperan que en la última semana de agosto -como se comprometieron con calendario firmado-los legisladores tengan lista una ley electoral que el distrito no tiene, que separe fechas y boletas del Código Electoral nacional que es con el que se rige hasta ahora la Capital Federal. En esa norma podría permitirse que el llamado a las internas abiertas se haga con 60 días de anticipación y contar así con un mes extra antes de noviembre o bien hacerlas en diciembre. Del mismo modo creen que la norma tendría posibilidades de legislar con respecto a que las boletas locales se separen de las papeletas nacionales en el cuarto oscuro sin necesidad de troquelado, sino directamente impresas sin la fórmula presidencial.

En otro sentido, si bien un grupo de legisladores intenta separar las fechas de las elecciones, la Ciudad cuenta con una ley que en su momento las unificó con las nacionales. Por ese motivo, los mandatos de
Ibarra y de los actuales legisladores son más cortos que los regulares de cuatro años. Todos caducan en diciembre de 2003, habiendo comenzado en agosto de 2002 y a la vez por esa razón no se renovaron por mitades las bancas.

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