Ibarra dependerá hoy de un kirchnerista

Política

El gobierno ordenó reforzar esta tarde el operativo de seguridad en torno de la Legislatura, donde se reanudará la sesión de la Comisión Acusadora que debe decidir el juicio político a Aníbal Ibarra. La intención es evitar el tumulto que impidió en la madrugada del viernes que se votase la moción. También el espectáculo de diputados cercados por barras y policías en el momento de votar. Para hoy la situación es la misma: hacen falta 30 votos para iniciar el juicio y hay sólo 29. Anoche, una versión indicaba que Farías Gómez daría el que falta para enjuiciar a Ibarra. ¿Se quebrará algún kirchnerista de los que se oponen o se abstienen?

Aníbal Ibarra espera que sea hoy el día en que eluda, definitivamente, el juicio político en su contra por el caso Cromañón, cuando retome el debate la Sala Acusadora de la Legislatura porteña, que debe votar si lo enjuicia o no. De no lograrlo, el jefe porteño definirá si recurre a la Justicia para impugnar el procedimiento que se llevó adelante para acusarlo -ya tiene finalizado un estudio que encargó a especialistas- o si espera el resultado del juzgamiento, que es el paso que sigue a la acusación en la Legislatura.

Por ahora no existe segundo plan definido en caso de una votación adversa, ya que el gobierno porteño confía en el amparo que le brindaría el gobierno nacional para seguir en la gestión.

Una delicada convalecencia del folclorista y legislador porteño Chango Farías Gómez garantizaría hoy a Ibarra la continuidad en su cargo de jefe de gobierno hasta 2007: sin la presencia del legislador kirchnerista -quien querría votar a favor del enjuiciamiento-, la oposición se queda sin el voto que le falta para enviar a Ibarra a juicio político y suspenderlo en el cargo por cuatro meses, mientras actúa la sala de juzgamiento. Esa es la situación en la que seguía ayer el mandatario de la Capital Federal, narrada por propios y ajenos, perturbados por no poder cambiar los datos de la escena que concluyó el jueves pasado en la Legislatura porteña, cuando la Sala Acusadora debió suspender su debate ante el escándalo e incidentes desatados por los familiares de las víctimas del local Cromañón.

• Votos

Retomará hoy la Sala Acusadora -compuesta por 45 de los 60 legisladores de la Ciudad de Buenos Aires- el cuarto intermedio al que convocó en la medianoche del jueves. Para abrir el juicio deben levantar la mano 30 diputados y hasta anoche se contaban 29 (lo mismo que el jueves pasado) con dudas aún sobre si Farías Gómez podría recuperarse y de hacerlo concurrir a votar en contra de Ibarra (o sorprender sumando a la abstención), pero con cierta seguridad de lo que harán los otros 3 diputados que se ausentaron del recinto la semana pasada: el socialista Roy Cortina seguiría de viaje por Europa con fondos públicos, el radical Roberto Vázquez votaría en contra del proceso y la independiente Mirta Onega también, si se mantiene en sus dichos.

A
Ibarra se lo acusa de presunto mal desempeño en sus funciones en torno al caso del local bailable en el que murieron 194 personas, el 30 de diciembre pasado, al dispararse desde el público tres bengalas que provocaron la combustión del techo acústico con la consecuente emanación de gases letales. Se le endilga que el local no contaba con la habilitación de seguridad que emiten los Bomberos de la Policía Federal y que el lugar habría estado mal habilitado, pero esas cuestiones ya parecen secundarias ante la puja política que tiñe al caso.

El jefe porteño acusa al macrismo de querer desplazarlo y hasta han aparecido pegatinas anónimas el fin de semana que, sobre fondo blanco con letras negras, dicen
«no al golpe en la Ciudad». Pero, también el ibarrismo se ha ocupado de dejar en claro que la decisión final sobre su suerte la tiene en sus manos el kirchnerismo, lo que no deja de ser cierto por las pocas representaciones propias que tiene el jefe de gobierno en el recinto. Es que Ibarra en la Sala Acusadora sólo suma 5 votos seguros a favor: el de las ibarristas Sandra Dosch y Alicia Caruso, de los aliados del Partido de la Ciudad Jorge Giorno y Julio De Giovanni y el del peronista Jorge Mercado. Después estaría el voto de Cortina, si regresa.

El kirchnerismo, que reúne 8 votos en la Sala (incluido el de
F. Gómez), se abstendrá, como una manera de no votar a favor del juicio pero tampoco hacerlo a favor de Ibarra. A esas voluntades se agregarían Vázquez y Onega, completando los 16 votos que hacen que la oposición quede en 29, si Farías Gómez no acude a la sesión. En esa cuenta, el kirchnerista queda ocupando el lugar del voto 30 -el decisivo- y su dolencia conmueve a los integrantes del bloque kirchnerista -que puja por la continuidad del jefe de la Capital y del cual es parte Farías Gómez- en la misma proporción que les traía anoche alivio.


• Presiones

Al artista lo exime de emitir su voto en desacuerdo con el bloque, es decir a favor del enjuiciamiento, y al bloque cargar con la decisión de recluir a Ibarra a la vida doméstica. «¡Yo tengo 50 años de trayectoria artística!», clamó el legislador a sus pares la semana pasada para narrarles lo mal que se había sentido al verse presionado por los padres de las víctimas que fueron a verlo para convencerlo de que optara por el desplazamiento de Ibarra, a pesar de que el diputado fue uno de los cinco que se opusieron en el verano a llamar a interpelación al jefe de la Capital.

Los padres le habrían prometido «escracharlo» en cada una de sus actuaciones si no votaba a favor del juicio político y el jueves se conoció que finalmente el folclorista no asistiría a la sesión por problemas cardíacos. La dolencia, por cierto, afecta también la carrera del artista, que pasa por uno de sus mejores trances, con la reciente producción del último álbum de Mercedes Sosa, paradójicamente, «Corazón libre» y exitosas presentaciones teatrales en el ND Ateneo, por ejemplo, cuyo propietario es el secretario de Medios Enrique Albistur.

• Preparativos

La oposición, representada por el macrismo -y sus aliados de Recrear y peronistas-, el ARI, los bloques de izquierda y algunos independientes, quiere dictaminar a favor del juicio político a Ibarra y alcanzaron reunir 29 de los 30 votos que se requieren para el enjuiciamiento (dos tercios de 45), mientras ibarristas y kirchneristas necesitan retener los 16 votos que restan de la Sala.

Los preparativos para la sesión de hoy terminarán de urdirse en dos desayunos. Uno lo esperaba Ibarra con su tropa para ultimar detalles, como que la legisladora ibarrista Alicia Caruso no emitirá discurso en la Sala Juzgadora, con la idea de que será objeto de irritación hacia los familiares por su encendida defensa de la gestión porteña. Otra mesa, más discreta, es la que espera el kirchnerismo al regreso de Alberto Fernández de su estada sureña con el Presidente.

Por su parte, el macrismo no contará hoy con la presencia de
Mauricio Macri, ni de su segundo, Horacio Rodríguez Larreta (h) en Buenos Aires, ya que ayer viajaban a sendos rumbos preprogramados. Por ese motivo la reunión previa al reencuentro de la Sala Acusadora la mantuvieron el sábado al atardecer, en las oficinas de la calle Alsina, Larreta, Macri, la titular de la bancada, Gabriela Michetti y el peronista Santiago de Estrada, vicepresidente primero de la Legislatura. Este les contó que el operativo de seguridad que llevará a cabo hoy será más riguroso que el del jueves, cuando a pesar del doble vallado, las listas de autorizados y el despliegue de 600 policías pudieron burlar las puertas de ingreso al menos tres integrantes del grupo Quebracho, unos cincuenta familiares que no estaban incluidos en el listado y que tampoco eran padres, como se había dicho, y hasta el dirigente del Partido Obrero, Marcelo Ramal.

En esa seguridad no confiaban anoche los ibarristas ni los kirchneristas, convencidos de que los desbordes pasados estaban relacionados con permisos de ingreso que habrían dado algunos legisladores de la oposición sobre el inicio de la sesión.

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