Ibarra dependerá hoy de un kirchnerista
El gobierno ordenó reforzar esta tarde el operativo de seguridad en torno de la Legislatura, donde se reanudará la sesión de la Comisión Acusadora que debe decidir el juicio político a Aníbal Ibarra. La intención es evitar el tumulto que impidió en la madrugada del viernes que se votase la moción. También el espectáculo de diputados cercados por barras y policías en el momento de votar. Para hoy la situación es la misma: hacen falta 30 votos para iniciar el juicio y hay sólo 29. Anoche, una versión indicaba que Farías Gómez daría el que falta para enjuiciar a Ibarra. ¿Se quebrará algún kirchnerista de los que se oponen o se abstienen?
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El jefe porteño acusa al macrismo de querer desplazarlo y hasta han aparecido pegatinas anónimas el fin de semana que, sobre fondo blanco con letras negras, dicen «no al golpe en la Ciudad». Pero, también el ibarrismo se ha ocupado de dejar en claro que la decisión final sobre su suerte la tiene en sus manos el kirchnerismo, lo que no deja de ser cierto por las pocas representaciones propias que tiene el jefe de gobierno en el recinto. Es que Ibarra en la Sala Acusadora sólo suma 5 votos seguros a favor: el de las ibarristas Sandra Dosch y Alicia Caruso, de los aliados del Partido de la Ciudad Jorge Giorno y Julio De Giovanni y el del peronista Jorge Mercado. Después estaría el voto de Cortina, si regresa.
El kirchnerismo, que reúne 8 votos en la Sala (incluido el de F. Gómez), se abstendrá, como una manera de no votar a favor del juicio pero tampoco hacerlo a favor de Ibarra. A esas voluntades se agregarían Vázquez y Onega, completando los 16 votos que hacen que la oposición quede en 29, si Farías Gómez no acude a la sesión. En esa cuenta, el kirchnerista queda ocupando el lugar del voto 30 -el decisivo- y su dolencia conmueve a los integrantes del bloque kirchnerista -que puja por la continuidad del jefe de la Capital y del cual es parte Farías Gómez- en la misma proporción que les traía anoche alivio.
• Presiones
Al artista lo exime de emitir su voto en desacuerdo con el bloque, es decir a favor del enjuiciamiento, y al bloque cargar con la decisión de recluir a Ibarra a la vida doméstica. «¡Yo tengo 50 años de trayectoria artística!», clamó el legislador a sus pares la semana pasada para narrarles lo mal que se había sentido al verse presionado por los padres de las víctimas que fueron a verlo para convencerlo de que optara por el desplazamiento de Ibarra, a pesar de que el diputado fue uno de los cinco que se opusieron en el verano a llamar a interpelación al jefe de la Capital.
Los padres le habrían prometido «escracharlo» en cada una de sus actuaciones si no votaba a favor del juicio político y el jueves se conoció que finalmente el folclorista no asistiría a la sesión por problemas cardíacos. La dolencia, por cierto, afecta también la carrera del artista, que pasa por uno de sus mejores trances, con la reciente producción del último álbum de Mercedes Sosa, paradójicamente, «Corazón libre» y exitosas presentaciones teatrales en el ND Ateneo, por ejemplo, cuyo propietario es el secretario de Medios Enrique Albistur.
• Preparativos
La oposición, representada por el macrismo -y sus aliados de Recrear y peronistas-, el ARI, los bloques de izquierda y algunos independientes, quiere dictaminar a favor del juicio político a Ibarra y alcanzaron reunir 29 de los 30 votos que se requieren para el enjuiciamiento (dos tercios de 45), mientras ibarristas y kirchneristas necesitan retener los 16 votos que restan de la Sala.
Los preparativos para la sesión de hoy terminarán de urdirse en dos desayunos. Uno lo esperaba Ibarra con su tropa para ultimar detalles, como que la legisladora ibarrista Alicia Caruso no emitirá discurso en la Sala Juzgadora, con la idea de que será objeto de irritación hacia los familiares por su encendida defensa de la gestión porteña. Otra mesa, más discreta, es la que espera el kirchnerismo al regreso de Alberto Fernández de su estada sureña con el Presidente.
Por su parte, el macrismo no contará hoy con la presencia de Mauricio Macri, ni de su segundo, Horacio Rodríguez Larreta (h) en Buenos Aires, ya que ayer viajaban a sendos rumbos preprogramados. Por ese motivo la reunión previa al reencuentro de la Sala Acusadora la mantuvieron el sábado al atardecer, en las oficinas de la calle Alsina, Larreta, Macri, la titular de la bancada, Gabriela Michetti y el peronista Santiago de Estrada, vicepresidente primero de la Legislatura. Este les contó que el operativo de seguridad que llevará a cabo hoy será más riguroso que el del jueves, cuando a pesar del doble vallado, las listas de autorizados y el despliegue de 600 policías pudieron burlar las puertas de ingreso al menos tres integrantes del grupo Quebracho, unos cincuenta familiares que no estaban incluidos en el listado y que tampoco eran padres, como se había dicho, y hasta el dirigente del Partido Obrero, Marcelo Ramal.
En esa seguridad no confiaban anoche los ibarristas ni los kirchneristas, convencidos de que los desbordes pasados estaban relacionados con permisos de ingreso que habrían dado algunos legisladores de la oposición sobre el inicio de la sesión.




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