Así como algunos industriales o trabajadores han empezado a reciclar la famosa «ranita», el Citroën 2CV -ya perimida la autoría del invento como el Ford T, por lo tanto no paga derechos-en la nueva Argentina habrá un pan municipal: Aníbal Ibarra tendrá su propio «felipe porteño». Así se bautizó al modelo de pan que, con ayuda del Gobierno de la Ciudad, costará 15% menos que el francés y estaría ya este fin de semana a la venta en las panaderías de la Capital Federal.
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Seis flautitas de Ibarra conformarán un kilo de piezas, más cortas que la flauta común y casi del mismo grosor, tal las características del «felipe porteño», surgido de un convenio que se presentó ayer en la Capital Federal.
La idea la llevó adelante el director de Industria y Comercio Exterior de la Ciudad, Federico Sánchez, con la intención de abaratar el costo del pan, a través de la disminución del costo de la harina a los panaderos. Ayer se anunció un nuevo aumento del producto. El Centro de Industriales Panaderos, junto con la Ciudad y Morixe Hnos., suscribieron el convenio mediante el cual los fabricantes de pan comprarán el trigo a un acopiador -Olycer-y lo llevarán a la molienda. Cada 1.000 kilos de trigo, el Centro de Panaderos recibirá 720 kilos de harina triple cero y se quedará Morixe Hnos. con los subproductos. De esa manera disminuirá el costo de la harina al CIP, que recibirá envasada por 50 kilos. Luego la Ciudad cede un predio, ex Centro de Abastecimiento, en la calle Carrasco, para que el CIP expenda la harina a los panaderos.
En la Capital se procesan 12.000 toneladas de harina al mes para la fabricación de pan. El emprendimiento anunciado ayer prevé la molienda de 8.000 toneladas de trigo, lo que le permitirá a la firma Morixe Hnos. que pueda reabrir un molino que cerró en octubre pasado en el barrio de Caballito. Mientras tanto la empresa hará la molienda, para la fabricación de los «felipes porteños», en su planta de Benito Juárez.
La Ciudad de Buenos Aires promete que con esa carta de intención se bajará 15% el costo del pan, lo que significará un ahorro de aproximadamente $ 0,40 por kilo. La empresa Morixe está en una delicada situación financiera, y siempre se abrió de las decisiones del resto de la molinería, nucleada en la Federación de la Industria Molinera, un organismo con malas relaciones con el CIP. Justamente ayer, el mismo día que 80% de los molinos anunciaba aumento del precio de harina y pan por las retenciones que pagarán las exportaciones de harina, Morixe Hnos. acordó con Ibarra bajar el precio de la harina, dejando la puerta abierta para la guerra de los molinos.
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