26 de junio 2006 - 00:00

Iglesia avanza en la mediación

La intervención de las iglesias católicas de la Argentina y Uruguay, a raíz del conflicto de las papeleras, deberá a partir de ahora ser coordinada por las Conferencias Episcopales de ambos países. Ese fue el rumbo que se acordó durante el encuentro que mantuvieron el obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, y su par de la localidad uruguaya de Salto, Pablo Galimberti.

Aunque los prelados no quieren hablar de mediación eclesiástica en sentido técnico, sí reconocen que están realizando gestiones para fomentar el diálogo entre las comunidades de ambas orillas para superar la crisis bilateral que desató la instalación de dos plantas procesadoras de celulosa en Fray Bentos, Uruguay.

Serán entonces las cúpulas de los Episcopados de ambos países las encargadas de proponer una fórmula de entendimiento que permita superar el conflicto diplomático. Más ahora que Néstor Kirchner admitió que se «sentaría dónde le digan» a negociar una salida al diferendo, en alusión a una eventual mediación de los religiosos.

Lozano viajó el sábado hasta a Salto para presenciar la ceremonia de asunción de Galimberti como nuevo obispo de ese departamento. El obispo de Gualeguaychú explicó que se procuran fortalecer las experiencias de fraternidad entre una parte y otra y trabajar «en otro nivel, el que solicitó el presidente Kirchner en torno a la Pascua, de buscar canales de diálogo por parte de las dos conferencias episcopales».

Benedicto XVI aceptó la renuncia del anterior obispo de Salto, Daniel Gil Zorrilla, presentada por razón de límite de edad prevista en el derecho canónico y nombró en su reemplazo a Galimberti, hasta ese momento obispo de la Diócesis de San José de Mayo (departamentos de San José y Flores). La designación de Galimberti, quien además preside la Conferencia Episcopal de Uruguay, a cargo de la diócesis de Salto -la más extensa del país, ocupa los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro- es interpretada como un gesto del Vaticano en apoyo a las deliberaciones que el prelado uruguayo mantiene con sus pares de la Argentina.

  • Bergoglio

    En el marco del conflicto por las papeleras, sería ahora el cardenal Jorge Bergoglio, titular del Episcopado argentino, el encargado de pilotear los acercamientos con sus pares uruguayos para encontrar una solución a la crisis. Todo en medio de una relación gobierno-Iglesia que no atraviesa su mejor momento en la Argentina, luego de las críticas que el mismo Bergoglio le propinó al Presidente en el tedeum del 25 de mayo.

    Lozano advirtió ayer el sentimiento de «angustia» y la «preocupación» de los pobladores de la localidad entrerriana de Gualeguaychú, tras la nueva marcha realizada contra esos emprendimientos de las empresas Botnia ( Finlandia) y ENCE (España). «Se procura seguir haciendo gestos que nos permitan fortalecer canales de diálogo», explicó el religioso. También, dijo que «se busca fortalecer las experiencias de fraternidad entre una parte y otra» y trabajar «en otro nivel, el que solicitó el presidente Néstor Kirchner en torno a la Pascua, de buscar canales de diálogo por parte de las dos conferencias episcopales».

    No obstante, Lozano advirtió que «la situación es muy difícil» en Gualeguaychú «por la angustia y preocupación» de los pobladores «al ver la chimenea» que se levanta en el vecino país.
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