Bajo la nueva presidencia del cardenal Jorge Bergoglio, la Comisión Permanente del Episcopado se reunirá hoy por primera vez desde que, en noviembre pasado, la Iglesia Católica difundiera un documento que alertó sobre el crecimiento de la desigualdad social en la Argentina. Este hecho había generado una ofensiva de Néstor Kirchner contra los obispos, acusándolos de actuar como políticos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ahora Bergoglio, cuya consagración al frente del Episcopado coincidió con la divulgación de la advertencia de la Iglesia, tendrá el desafío de manejarse frente a un gobierno que ya dio sobradas muestras de privilegiar la confrontación por sobre el consenso y el acuerdo.
La 142ª reunión de la Comisión Permanente del Episcopado comenzará a las 9 en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en Suipacha 1034 de la Capital Federal, y concluirá mañana por la tarde, según informó el director de Prensa del CEA, el presbítero Jorge Oesterheld.
• Intercambio
En el plano protocolar, la reunión anual de los obispos se iniciará con el habitual intercambio de ideas sobre la labor pastoral de la Iglesia en el marco de la realidad nacional y luego tratarían la aprobación de reglamentos y estatutos, la elección de los nuevos secretarios ejecutivos de las comisiones episcopales y planificarán el trabajo de las comisiones para el período 2005-2008, además de elaborar el temario de la próxima 91ª asamblea plenaria. Pero lo que mayor expectativa despierta es la posibilidad de que los prelados aborden, entre otros temas, la repercusión que tuvo el último documento episcopal «La doctrina social de la Iglesia: una luz para reconstruir la Nación», que mereció la severa crítica de Kirchner. El santacruceño acusó en aquella oportunidad a los obispos de actuar como «un partido político», se preguntó dónde estaban muchos de ellos cuando desaparecían chicos durante la dictadura militar y les pidió que contribuyan desde su lugar a la denominada «reconstrucción» del país. Para bajarle el tono a la polémica, los obispos destacaron entonces que el documento iba dirigido a toda la sociedad y mostraron su sorpresa por la interpretación presidencial. Hoy será la primera oportunidad que la Iglesia tendrá para responder, o no, de manera orgánica y homogénea. Bergoglio, quien asumió en noviembre como titular del Episcopado, estará acompañado por monseñor Luis Villalba, arzobispo de Tucumán y vicepresidente primero; y monseñor Agustín Radrizzani, obispo de Lomas de Zamora y vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal. La Comisión Permanente está integrada por 22 obispos: los cuatro miembros de la Comisión Ejecutiva, los presidentes de las 10 comisiones episcopales señaladas en el Estatuto, y los delegados de las 8 regiones pastorales.
La relación con la Iglesia Católica es tensa desde que en febrero de este año el ministro de Salud, Ginés González García, se expresó a favor de la despenalización del aborto. El obispo castrense Antonio Baseotto respondió que el funcionario debería ser arrojado al mar. La cuestión no terminó allí, el gobierno decidió el desplazamiento del religioso, y sus palabras motivaron una denuncia ante la Justicia por la presunta «apología del delito».
Dejá tu comentario