Incidentes con familiares de represores en el inicio del tercer juicio por la ESMA

Política

Cecilia Pando, dirigente de los familiares de los represores que comenzaron a ser juzgados por crímenes cometidos en la ESMA, provocó incidentes en la sala de audiencias cuando ingresaban los reporteros gráficos para registrar imágenes de los acusados.

Pando levantó su mano e hizo un gesto obsceno hacia ellos, con su dedo medio en alto, y le pidió a la Policía que retirara del lugar a los fotógrafos que tenían en su indumentaria escudos que los identificaban con organismos de derechos humanos.

También, minutos antes de comenzar la audiencia, la policía y personal del Tribunal Oral Federal número 5 le hicieron saber a Pando que en la bandeja inferior solo había lugar para los familiares directos de los acusados, en tanto ella es esposa de un militar que pasó a retiro durante el Gobierno de Néstor Kirchner.

Desde hora temprana, los familiares de los militares acusados coparon las vallas policiales con carteles reclamando "la verdad completa" y cuestionando al Tribunal por el anterior juicio, en el cual fueron condenados varios de los que hoy también se encuentran en el banquillo, entre ellos los represores Alfredo Astiz, Jorge "El Tigre" Acosta y Ricardo Cavallo. .

En lo que constituye el proceso con mayor número de casos y acusados por crímenes cometidos durante la dictadura militar, el Tribunal Oral Federal Número 5 dio comienzo a un nuevo tramo del juicio por los crímenes cometidos en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en el que se juzgarán 789 hechos, entre ellos los llamados "Vuelos de la muerte".

En la sala de audiencias de los Tribunales de Retiro volvieron a sentarse en el banquillo de los acusados, entre otros, el ex jefe de Inteligencia del Grupo de Tareas G.3.2; el represor Jorge "El Tigre" Acosta"; el excapitán Alfredo Astiz y Adolfo Donda, a la vez que está previsto que declaren unos 900 testigos.

También integran la nómina de 68 acusados altos oficiales navales, de Prefectura y Gendarmería; de la Policía Federal, un oficial del Ejército y los pilotos y auxiliares navales que participaron de los llamados "Vuelos de la muerte", ocurridos entre 1976 y las postrimerías de la dictadura, cuando los prisioneros eran arrojados vivos al mar.

Entre las víctimas se encuentran las primeras Madres de Plaza de Mayo y las dos monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon.

Durante este tercer tramo del proceso también se juzgará el asesinato de la adolescente sueca Dagmar Hagelin.

Entre los acusados con distintas responsabilidades por su participación en esos vuelos se encuentran Miguel Angel García Velazco, Domingo D' Agostino, Mario Daniel Arru, Julio Alberto Poch, Emir Susul Hesso y Ricardo Ormello, un mecánico aeronáutico sospechado de ser uno de los auxiliares que empujaban a las victimas al mar.

También se cuenta el exsecretario de Hacienda de la dictadura Juan Alemman, uno de los dos civiles sometidos a juicio, en este caso por su participación en la apropiación ilegal de valiosas tierras en Mendoza, que formaban parte de las "chacras de Coria".

Para este juicio, el Servicio Penitenciario Federal contrató ambulancias privadas de refuerzo a las propias de la fuerza, una de las cuales fue estrenada por el represor Carlos Orlando Generoso, quien se descompensó minutos antes del cuarto intermedio del mediodía.

• El enigma de los hermanos García Velazco

En este juicio, son juzgados los mellizos Pablo y Miguel Angel García Velazco, el primero de ellos absuelto por el beneficio de la duda durante el anterior juicio, ya que los hechos que se le imputaron -entre ellos el asesinato del escritor y periodista Rodolfo Walsh- fueron cometido por uno de los dos, pero no quedó en claro quién para el tribunal.

En ambos juicios se mencionó tanto a Pablo como Miguel Angel con el alias de "Sierra", pero un cono de luz se vislumbró este miércoles cuando, al nombrar a quienes participaron de los llamados "Vuelos de la muerte", se señaló al segundo como "Jefe de escuadrilla" e integrante del Servicio de Inteligencia Naval (SIN), dejando "automaticamente" al otro de los hermanos como miembro de la patota que mató al autor de Operación Masacre.

La hija de Walsh, Patricia, y la fiscalía habían apelado aquel fallo y piensan "volver a la carga" a la luz de los acontecimientos de este miércoles.

El ex detenido-desaparecido de la ESMA Juan Gasparini salió a advertir que se trataría de una estrategia de los hermanos García Velazco para que los crímenes "queden impunes".

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