Aníbal Ibarra, insólitamente, apoyará hoy el paro de actividades al que convoca la CTA. No es que el jefe de Gobierno no cumplirá su función por un día, sino que el partido que preside, el Frente Grande suma ahora a la protesta de la central sindical que pilotean Víctor De Gennaro y la docente Marta Maffei. De ese modo Ibarra involucrará a su propia administración porteña en el cese de tareas. Claro que no será el mandatario de la Capital Federal quien invite con tarjeta a que falten a sus escritorios los empleados municipales, pero ayer había preocupación entre el abultado plantel de contratados de la sede municipal: si no concurren, creen, estarían protestando contra Ibarra, pero de otra forma «estaríamos carnereando», reflexionaban. Del mismo modo estará hoy Ibarra a la hora de las estadísticas de ese registro de asistencia, una aritmética de riesgo, sobre cuántos lo siguen y cuánto su gobierno resta a Eduardo Duhalde.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En un giro, con el que quiere recobrar la fuerza perdida desde la disolución del Frepaso, Ibarra tolerará que no se dicten clases ni se atienda en hospitales del distrito, como tampoco trabajen los empleados del Teatro Colón, según está previsto, además de consentir los piquetes en su distrito.
La adhesión al paro la selló el lunes a la tarde la mesa nacional del Frente Grande con los caciques de la CTA, a través de una delegación que integraron la hermana Vilma Ibarra, su principal puntero Ariel Schifrin, el intendente de Avellaneda Oscar Laborde y el titular de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Mosquera.
•Alianzas
El grupo que sumar a la central disidente «puede tener correlato electoral», en unas urnas que, para Ibarra, ya comenzaron a disputarse, aunque las elecciones en la Capital Federal sean recién en octubre del año próximo. Por eso, además, el jefe de Gobierno porteño ensaya alianzas que lo posicionen para su reelección ante la prematura variedad de candidatos que se ofertan para reemplazarlo. Ibarra quiere, al mismo tiempo, tomar distancia de lo que quedó del bloque Frepaso que pilotea Darío Alessandro y apoya a Duhalde, y acercarse al otro resto que suma ya al ARI de Elisa Carrió, con la idea de recuperar simpatizantes tras el fracaso del gobierno de la Alianza que dejó al intendente porteño con magro sostén político.
Es el primer paro al que adhiere el FG desde que asumiera la presidencia de la Nación Fernando de la Rúa.
Dejá tu comentario