Retrasos de más de una hora, centenares de colectivos atravesados, marea de piqueteros y sindicalistas. La Policía observó con atención: sólo le faltó sumarse.
Activistas de la CTA colapsaron ayer el tránsito en la avenida 9 de Julio, en la zona de Congreso y en Plaza de Mayo.
Activistas de la Central de Trabajadores Argentina cortaron ayer el tránsito porteño, frente al Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada, en un nuevo reclamo por su personería legal. Se les sumaron grupos de piqueteros que piden mayores en los subsidios y también puestos en las listas de candidatos.
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Más de 200 micros coparon el centro porteño durante la manifestación y trasladaron desde el conurbano a las 5.000 personas que participaron de la manifestación.
En referencia al reconocimiento jurídico de la CTA, según lo manejado por los gremios adherentes a la organización, sólo restaría saber si es durante la presidencia de Néstor Kirchner o de Cristina Fernández (si es que finalmente es elegida).
Otro de los puntos clave del encuentro piquetero estuvo relacionado con «frenar la venta de tierras a extranjeros», según dijo Carolina Lister, miembro del Frente Transversal que preside Edgardo Depetris.
Concentración
Los movimientos sociales convocados para la ocasión se juntaron alrededor de las 14 en la intersección de Avenida de Mayo y 9 de Julio y luego partieron en una caminata que duró poco menos de una hora, hasta arribar a la sede de la cartera de Trabajo.
Los micros fueron estacionados sobre la 9 de Julio y otros pararon cerca del Correo Central, ubicado a metros del estadio Luna Park.
Niños y adultos comandaron la batucada piquetera que, entre las típicas banderas, características de estos actos, bombos y redoblantes, tornaban molesto el ambiente para los transeúntes de la zona, que poco tenían que ver con la marcha.
Como casi siempre sucede en manifestaciones de las clases más humildes, los lugares aledaños como las plazas, las columnas de las veredas o los vértices de los puestos de diario se convierten en « improvisados baños».
La conglomeración tuvo su mayor auge cuando a las 16 y en medio de una zona totalmente cortada por efectivos policiales, las organizaciones sociales llegaron al edificio para escuchar el discurso de Hugo Yasky.
Asistieron a la manifestación personas de diversas partes del conurbano tales como Hurlingham, La Matanza, San Martín, Boedo, Ciudad Evita, Isidro Casanova, Moreno y Laferrere.
Entre los movimientos presentes (en su mayoría kirchneristas) acudieron Libres del Sur, liderado por Humberto Tumini; Federación de Tierra y Vivienda, de D'Elía; y el Movimiento Evita, de Emilio Pérsico.
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