Kicillof confirmó a sus ministros, los primeros en enviar el mensaje a Alberto Fernández

Política

Buena parte del Gabinete provincial puso su dimisión a consideración del gobernador antes de que lo hicieran los miembros del Gabinete nacional. La queja de los intendentes por el "voto nacional" que los perjudicó.

“Todos los funcionarios públicos, después de una elección en la que uno es derrotado, tienen que poner a disposición de quienes conducen el destino de la provincia, o de donde sea, la renuncia”. Con esta frase, la ministra de Gobierno bonaerense, María Teresa García, sacudió la mañana del miércoles e inició un raid de dimisiones que, con el correr de las horas, fueron escalando hasta tener su correlato nacional.

Lo que vino después fue la confirmación de que buena parte del Gabinete de Axel Kicillof puso su cargo a disposición del gobernador. Se trató más de un movimiento de apoyo a la gestión del mandatario provincial y, a la vez, una forma de provocar una reacción en el Gabinete nacional. Cerrando la tarde y tras una reunión con intendentes, desde La Plata confirmaron que “por el momento no va a haber cambios”.

Más temprano, desde uno de los ministerios más importantes de la Provincia le habían dicho a este diario que “las causas de la derrota no hay que buscarlas en la gestión provincial. “Acá somos todos militantes. Las renuncias están a disposición. Y si el gobernador lo dispone, tiene la herramienta. La renuncia está acá arriba del escritorio”, aseguraron desde otra cartera clave.

Lo cierto es que quienes dejaron abierta la posibilidad de dar un paso al costado son aquellos ministros que responden, de manera directa, a la vicepresidenta Cristina Fernández. Lo mismo que sucedió en Nación, y con la misma particularidad: con García como exponente provincial y el ministro Eduardo “Wado” De Pedro como interlocutor nacional.

Desde el ala más dura del kirchnerismo provincial ratificaron que “no va a haber muchos más movimientos que el de la propia Teresa, que ya estaba en los planes”, en relación al salto que dará del Gabinete provincial a la Cámara alta de la Legislatura bonaerense, donde ingresará a partir de diciembre.

La propia García también manifestó que “nadie está atornillado o encaprichado con quedarse en un lugar o con un nombre propio. No obstante, lo que tenemos que profundizar en este momento es la gestión y los hechos, no pasa por los nombres”.

Tras las elecciones, lo que quedó claro puertas adentro de la Casa de Gobierno de La Plata es que el electorado expresó su molestia con la situación económica y que hubo un “voto nacional” que no solo impactó de lleno en la Provincia sino también en los municipios. Y es por eso que los nombres más mencionados del gabinete nacional son los de los ministros Martín Guzmán y Matías Kulfas, a cargo de Economía y de Desarrollo Productivo, respectivamente.

El propio Kicillof había manifestado en las últimas horas que “sin lugar a dudas” el oficialismo puede revertir el resultado de las PASO en las elecciones generales de noviembre, pero que para alcanzar el objetivo “es necesario acelerar la reactivación, dar respuestas y cuidarle el bolsillo a la ciudadanía”.

Impacto territorial

La reunión entre el presidente Alberto Fernández, Sergio Massa, Máximo Kirchner y los intendentes peronistas de la tercera sección el pasado martes no tuvo a Kicillof entre los participantes. El lugar de encuentro no fue casual. Fue la única sección de las ocho donde el Frente de Todos se impuso en la batalla por la boleta del medio. Y en Almirante Brown, Mariano Cascallares fue uno de los pocos ganadores de la jornada por su doble rol de jefe comunal y primer candidato a diputado por la región.

El gobernador tenía otros planes y convocó ayer a los intendentes para escuchar de primera mano aquello que muchos ya le habían adelantado por teléfono: el desencanto por la falta de políticas económicas y de desarrollo para provocar que el voto descendente tenga un impacto positivo y no negativo como consideran que sucedió.

“Nosotros caímos más de 15 puntos de 2019 y la oposición no aumentó. Acá lo que no hubo fue participación de nuestro votante porque está desencantado con lo que pasa en la economía. Pusimos todo en la salud, como corresponde, pero la gente eso lo tomó como una obligación del estado. Nada más”, contó un jefe comunal en estricto off antes de asistir al encuentro. Pero también dejó un mea culpa: “Nos dormimos en muchos distritos. Nos quedamos tranquilos y no nos movilizamos como en toda campaña. La oposición salió todos los días en la tele con su pelea interna y nosotros perdimos rating”, se lamentó.

La intención de la Provincia es salir a ganar el voto de los peronistas “desencantados”. “Si hubiésemos tenido internas el reflejo de las elecciones habría sido otro, como sucedió en Lanús”, le habían dicho a este medio el domingo por la noche. Desde el ejecutivo bonaerense, como desde Nación, saben que la baja de las listas de aquellos que quisieron competir por dentro y no los dejaron provocó una dispersión del voto propio que no fue absorbido y que generó mucha bronca a nivel municipal.

Los intendentes que viajaron a La Plata se abroquelaron y no hicieron comentarios. De la reunión que se extendió por más de tres horas participó el ala dura provincial: Carlos Bianco, Teresa García, Andrés “Cuervo” Larroque, y Sergio Berni. La vicegobernadora Verónica Magario partió antes.

Desde la Provincia, en tanto, aseguraron que se trató de un encuentro donde se “abordaron las diferentes posibilidades que permitirán dar una respuesta más rápida a las necesidades de los vecinos”.

La estrategia será volver a salir a ganar el territorio desde el convencimiento y la convocatoria a dialogar.

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