6 de mayo 2003 - 00:00

Intenta asegurar ahora Kirchner el conurbano

Mientras espera, ansioso, el check in previo al almuerzo con Lula Da Silva en Brasilia, Néstor Kirchner agota sus horas de encierro estratégico en citas mundanas, entre anécdotas y reencuentros. Sigue horario a reglamento convencido de que el silencio y la quietud son su mejor arma.

Instalado en la casa porteña de Santa Cruz, con visitas raudas a almorzar en su casa de Barrio Norte, el sureño se permite reuniones ociosas: ayer se dedicó a recibir a dirigentes del PJ bonaerense, uno que le debe un triunfo; otros laderos de Adolfo Rodríguez Saá.

En medio, escoltado por su adlater Alberto Fernández, perfila lo que define como plan de gobierno. La siembra del voto, la deja en otras manos: en las de Felipe Solá, por caso, que esta semana saldrá a seducir electores en la provincia interior, donde Kirchner perdió el 27 de abril.

Solá, repentinamente convertido en ultrakirchnerista -¿comienza a surgir un eje Kirchner-Solá para desplazar a Duhalde?- acercó ayer al santacruceño a un grupo de intendentes del norte del conurbano que jugaron con Rodríguez Saá, encabezados por Raúl Othacehé.

Perdón

Y entre hoy y el lunes irá a los pueblos del interior a explicarle a los dirigentes del PJ las conveniencia de acompañar al santa-cruceño. «Es una cara nueva en la política» argumentará el gobernador, sin profundizar con qué criterio mide lo nuevo.

En tanto, al mediodía, Kirchner se reunió con
Julio Alak, que no pudo ofrendarle una victoria en La Plata, donde Carlos Menem le ganó por 17 votos a Elisa Carrrió, y Kirchner quedó tercero. Por ese revés, Alak se convirtió en blanco móvil de duhaldistas como Alfredo Atanasof.

Ayer, el sureño perdonó al «Turco Chico» -el grande, es el riojano-: una provocación al núcleo duro del duhaldismo que atribuye a Alak un histórico zigzagueo entre Anillaco y Lomas de Zamora. Y hasta lo endulzó diciendo que La Plata es su «segunda ciudad».

Prometió también una visita para reencontrarse con viejos capitostes de la FUR, una agrupación universitaria de la Juventud Peronista revolucionaria donde Kirchner militó en los '70 cuando estudiaba abogacía en La Plata. Aceptó, a futuro, un asado.

• Promesa

Curso rápido de PJ bonaerense está tomando Kirchner. El sábado se engrasó las manos en Tres de Febrero invitado por Curto y ayer recibió a Alak y luego Othacehé, ex ultraduhaldista que vuelve al PJ oficial,

Versátil el candidato, que de las anécdotas de su pasado militante pasa a una merienda con un duro del conurbano, como el jefe de Merlo que prometió acompañar a Kirchner y empujar la reelección de Solá, dato que deteriora a
Aldo Rico, el candidato a gobernador del adolfismo en retirada.

En esas charlas,
Kirchner se cuidó de no ofrecer ni de pedir. «No tengo apuro por armar el gabinete» repitió como un rezo, para evitar que, mal acostumbrados, los visitantes sugieran nombres.

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