25 de noviembre 2003 - 00:00

Intenta el duhaldismo capturar más diputados

El asado y el vino lo aporta Hugo Toledo pero el ideólogo de la cena es Eduardo Duhalde. El bonaerense mandó juntar en su tierra a los diputados del PJ que antes lo visitaban en Olivos, una sutileza para refrescarle al Congreso la malquerencia a la que lo somete Néstor Kirchner.

Se presenta como un gesto consagrado a diluir toda tensión con Néstor Kirchner pero huele a otra cosa: los diputados -aquellos que terminan, los que siguen y quienes vienen-tendrán antes una reunión cumbre financiada por Duhalde que la cita (varias veces prometida pero nunca concretada) con el Presidente.

No es casual el escenario elegido: la quinta Los Caudillos, propiedad de Toledo, altar del ultraduhaldismo que se abrirá esta noche para los diputados mientras Kirchner, que les mezquina un encuentro, se regodea en comidas con intelectuales y artistas.

Sin embargo, los delegados kirchneristas enrolados en el Grupo Talcahuano llegarán al banquete con cinco corderitos patagónicos donados por el Presidente. Sólo alcanzará para un tentempié de los 150 invitados pero. en cierto modo, el sureño estará presente.

Tampoco estará Duhalde, que ayer volvió de urgencia de EE.UU., donde estuvo reunido con el titular del BID, Enrique Iglesias, para acompañar a su madre enferma. Pero no faltará su apellido: Chiche Duhalde, diputada electa por Buenos Aires, tendrá lugar preferencial en la cena.

A la mesa se sentarán, además, el ministro de Defensa, José Pampuro; el de Interior, Aníbal Fernández, y el de Salud, Ginés González García, todos hombres del PJ de Buenos Aires, los dos primeros diputados electos. Hay, además, una silla reservada para Roberto Lavagna.

Potencia Duhalde ante sus fieles el salmo de no confrontación con Kirchner: en rigor, la cena es la continuidad de la nota a sus diputados -que leyó
Graciela Camaño la semana pasada ante los PJ de Buenos Aires-pidiéndoles que apoyen al patagónico y a Felipe Solá.

Promocionada como la «Gran cena de la unidad», en la voluminosa lista de invitados figuran también gobernadores electos, varios de ellos en cortocircuito con Kirchner: por caso, el pampeano
Carlos Verna, que tuvo que lidiar en su provincia contra Oscar Aguad, animado desde la Casa Rosada.

Compartirán esa mesa también el formoseño
Gildo Insfrán, el entrerriano Jorge Busti, el chubutense Mario Das Neves y Jorge Obeid, que estará en su doble rol de diputado y futuro gobernador: en diciembre asume en Santa Fe, en reemplazo de Carlos Reutemann.

Toledo,
que disfruta ofreciéndose como anfitrión, extendió invitaciones masivas, incluso a los menemistas.

Aunque agradecidos por el gesto,
Adrián Menem y Alejandra Oviedo no asistirán esta noche porque habían programado giras en La Rioja y un viaje a Chile para conocer a Máximo Saúl, el hijo de Carlos Menem. Habrá otros emisarios; incluso, esperaban a Angel Maza.

A los adolfistas les avisaron pero ayer parecía difícil su presencia: tras el triunfo del domingo, los seguidores de
Adolfo Rodríguez Saá endurecieron su amenaza de romper con el PJ y armar bloque propio.

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