El centro de la Capital Federal será hoy otra vez objeto de una férrea guardia policial en torno al Palacio de la Legislatura. La intención es evitar que los padres de las víctimas de Cromañón y los activistas que pueden entremezclarse en sus filas repitan los incidentes de la madrugada del viernes que obligaron a suspender la votación del juicio político a Aníbal Ibarra.
El escenario del jueves pasado, cuando casi 170 padres pudieron ingresar a la Legislatura no se repetirá hoy. Ni siquiera se les permitirá que se acerquen a la entrada del palacio de la calle Perú. La zona amaneció ayer vallada desde Diagonal Sur, con unos 300 efectivos policiales que esta tarde serán 600. Más alejados, escondidos, también había carros antidisturbios y personal policial atrincherado listo para actuar en caso de que surjan disturbios.
Al mediodía, los padres habían asistido a la homilía que se realiza todos los segundos domingos del mes para recordar a las víctimas. Allí, monseñor
Dejá tu comentario