13 de julio 2007 - 00:00

Interpelación simulada

Daniel Scioli habilitó ayer el pedido de sesión especial que presentaron los radicales Gerardo Morales y Ernesto Sanz para debatir el pedido de interpelación a Felisa Miceli.

Scioli no tuvo otro camino, ya que las sesiones especiales no pueden negarse a la oposición o al oficialismo. La única herramienta que tendrá el kirchnerismo contra ese ataque será restar quórum, pero el daño público estará hecho.

Los radicales, peronistas disidentes y provinciales tendrán habilitados el recinto, las luces, el sistema de sonido y las cámaras de televisión para despotricar no sólo contra Miceli, sino también para explayarse sobre las acusaciones contra la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti.

La sesión será un resumen de todas las investigaciones por supuestos actos de corrupción contra el gobierno.

Porque el pedido de interpelación a Miceli -en realidad son dos que presentó el radicalismo, uno en mayo pasado y otro hace siete días- girará no sólo sobre la bolsa con dinero hallada en su despacho, sino también sobre el caso Greco, donde la UCR llegó hasta la Justicia para intentar arrancar explicaciones a la ministra sobre ese pago fallido por $ 578 millones.

«Ya hicimos dos pedidos de interpelación. Hemos pedido que Miceli vaya al Senado por la situación del caso Greco. Mañana estaremos pidiendo un pronto despacho. Queremos una sesión especial porque en el caso de que siga en el ministerio, lo que debería hacer es informar en el Senado», explicó Morales la semana pasada, mientras acusó a Cristina Kirchner de proteger a la ministra por no debatir en su Comisión de Asuntos Constitucionales los pedidos de citación a la funcionaria.

No es, de todas formas, la única interpelación en danza. En Diputados, el lopezmurphysta Esteban Bullrich hizo otra presentación y adelantó: «Parece que vamos a llegar a la Corte Suprema por este pedido de interpelación. La verdad que lo de la ministra es insostenible».

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