Zannini, con jugada procesal, apunta a anular juicio oral por el Pacto con Irán

Política

Aprovechó la maniobra de la investigación de Bonadio para no citar a Noble, exsecretario general de Interpol cuando se firmó el memorándum, que desmentía a Nisman. Sostiene que si se lo vincula al encubrimiento cambian los hechos y que debería ser investigado en Francia o por la Corte Suprema.

El procurador del Tesoro de la Nación Carlos Zannini pateó el tablero y pidió la anulación del juicio oral por la firma del memorándum con Irán motivado, precisamente en un flanco libre que dejó una maniobra dentro de la investigación del fallecido juez Claudio Bonadio. El magistrado se negó siempre a recibir la declaración testimonial del exsecretario general de Interpol, Ronald Noble, quien desmintió, apenas surgió la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la administración de Cristina de Kirchner por el presunto encubrimiento a los responsables iraníes del atentado a la AMIA, que haya existido riesgo de que cayeran las alertas rojas que pesaban sobre ellos. En realidad, allí comenzó una investigación penal sobre el propio exdirectivo de Interpol y su eventual rol de complicidad con los funcionarios argentinos. Esa jugada es la que le da pie a Zannini para –a través de sus abogados- plantear al Tribunal Oral Federal N°8 que el juicio no puede realizarse porque la causa fue fragmentada y que el supuesto delito podría ser otro. Y que en cualquier caso, la jurisdicción local no alcanzaría a Noble o incluso debería ser la justicia francesa la que intervenga. La zancadilla procesal pone en aprietos a tribunales que jamás quisieron ponerle fecha a un debate que tiene un preponderante cariz político y poco elemento de prueba.

Nunca citado

Zannini solicitó la nulidad del procesamiento dictado por Bonadio y lo mismo para el auto de elevación a juicio y los requerimientos de la fiscalía y las querellas. Recordó en su escrito que la causa fue elevada en marzo de 2018 (desde entonces nunca se fijó fecha tentativa de inicio), pero que se desdobló parte de la instrucción para continuar investigando a quienes no habían sido procesados, incluso tras la recomendación de la Cámara de indagar en el rol de Interpol. El propio Bonadio escribió que no convocaría testimoniar a Noble y que podría salvarse esa instancia en la etapa de juicio. Noble y las defensas sostuvieron públicamente que el eje de la denuncia de Nisman caía en base a documentos intercambiados con el excanciller Héctor Timerman contemporáneamente a la firma del Memo que iban en sentido contrario a la hipótesis principal que vertebraba la denuncia contra Cristina de Kirchner. El sucesor de Bonadio, Marcelo Martínez de Giorgi retomó dos años después el sentido de lo que había pedido la Cámara respecto a colocar como sospechoso a Noble.

Planteo

Lejos de apuntar a las supuestas presiones que habría recibido la camarista Ana María Figueroa respecto a esa causa y la reapertura de la denuncia de Nisman, Zannini apuntó a una cuestión técnica. Apuntó a una instrucción incompleta que no garantizaría el derecho a defensa; ya se había “ofrecido la prueba” que se iba a desarrollar en el debate hace un año y medio pero ahora podrían “cambiar los hechos”. “No es lo mismo defenderse de un hecho en el que el encubrimiento fue en connivencia con miembros de Interpol, que sin”, fue la admisión con la que buscaron fundamentar el punto.

No es la primera causa de las instruidas en Comodoro Py durante los últimos años que los jueces “salvan” de lagunas apelando al desdoblamiento de causas en tramos o a la posterior imputación de testigos, algo que, obviamente, les impide ser convocados a declarar bajo juramento en un juicio.

Surge allí que los funcionarios de Interpol, como Noble, tienen inmunidad de jurisdicción, lo que impide que puedan ser juzgados por tribunales locales. Zannini planteó también que en caso de que se acuse a Noble y a Joel Sollier del encubrimiento a los iraníes se habría consumado o perfeccionado en las oficinas de Interpol, ubicadas en Lyon, Francia. Por lo que serían los franceses quienes deberían investigarlo. Si se decide hacerlo aquí, por tener carácter diplomático, sería la Corte la que tiene la competencia originaria, no un juez de instrucción. Todo un embrollo que deja al TOF con una granada sin espoleta respecto a si ignora o avala la nulidad, lo que podría arrastrar la causa al vacío.

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