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9 de julio 2002 - 00:00

Intrincado ajedrez político en ciernes

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Es un tema en el que la prensa y más los comentaristas televisivos, por esa misma complicación, aún no han entrado pero Ambito Financiero lo hizo desde el primer día por considerar que son la clave. Mucho se discutirá, porque falta la reglamentación por decreto a la ley.

Aparte de eso, surgen posibilidades sorprendentes de alianzas posinternas y hay todo un juego político de los partidos y de los candidatos. Por ejemplo, se sabe que si Carlos Menem y Carlos Reutemann van enfrentados a la interna del PJ hay forma legal de que luego perdedor y ganador, cualquiera sea el orden, se unan en una única fórmula para presidente y vice en la elección de marzo.

También podría haber una fórmula radical de su interna -que si triunfa luego podría no presentarse en marzo para evitar un guarismo muy adverso-y terminar apoyando a un candidato justicialista a presidente (esto lo fogonea Raúl Alfonsín). También se da el caso de que un oportuno veto del gobierno -pedido por los jueces electorales por imposibilidades técnicas de cumplir en termino pero sospechado de ser también un veto por conveniencias políticas del duhaldismo-permitirá que los afiliados de un partido (por caso los de izquierda que no tengan interna por lista única) puedan votar en la interna de otro sellando su DNI como si fuera una elección nacional. Por caso, la disciplinada extrema izquierda podría votar en el PJ a favor de Reutemann contra su odiado hasta la obsesión Carlos Menem. Pero, a su vez, los de Elisa Carrió votarían o les convendría hacerlo allí -aunque fuera apretando con pulgar e índice su nariz-al riojano porque lo prefieren para enfrentarlo en lugar del santafesino contra el cual les cuesta encontrar dardos.

Por otro lado, Reutemann -si se decide ir a la interna-sumaría todo el voto de Santa Fe porque convocará a constituyente y renovación de todos los cargos legislativos provinciales simultáneamente con la interna. O sea, como deben ir a votar obligatoriamente a los provinciales, ¿qué les cuesta -piensan-a los santafesinos sumarse a la interna que no es, en cambio, obligatoria para los ciudadanos y sumarle unos cuantos miles a Reutemann?

Duhalde se desespera porque Reutemann decida -casi seguramente mañana-concurrir a la interna para manipularle a su favor el «aparato bonaerense» con el riesgo de que si se juntan tantos contra Carlos Menem en definitiva la gente común no politizada, los independientes -como sucedió con Juan Perón en 1946 cuando enfrentó a la «Unión demo-crática de conservadores, radicales, comunistas y socialistas»- terminen encumbrando al ex presidente, hoy en Anillaco.

Pero hay muchas más variantes, como que José Manuel de la Sota en Córdoba esté dispuesto a mantener la elección provincial en junio, 3 meses después de conocerse el resultado de la elección nacional, pensando que si hay un triunfo nacional del justicialismo lo renueve como gobernador en su provincia montándose en la «ola vencedora» para superar a Ramón Mestre, un radical, donde este partido juega siempre un partido propio en Córdoba ajeno a las manipulaciones y al desgaste de la UCR nacional. Con esta otra variante: en la misma medida en que un alicaído De la Sota aparece ahora volcándose contra Menem, su rival local Mestre podría hacerlo por derivación hacia el riojano en el plano presidencial, ya que los une una larga y permanentemente regada amistad. Para completar este ajedrez político -y hay muchas más variantes-aparece en primer plano una figura hasta ahora secundaria en la política criolla: el «Congreso Partidario». Será, por vigencia de la nueva ley, el que resolverá desde sus atributos fijados en el Código Nacional Electoral las cuestiones no previstas. El código está por encima de la ley recientemente sancionada y se invocará, vía el «Congreso del partido» que regula si hay renuncia de un candidato en la fórmula interna ganadora, por ejemplo el vicepresidente. Es lo que permitiría una fusión Menem-Reutemann o Reutemann-Rodríguez Saá o Juan Carlos Romero o quien sea, según el resultado final de la interna del PJ donde concurran juntos o por separado. Con esta otra curiosidad el «Congreso del Partido» justicialista es presidido por Carlos Reutemann...

Más allá de sus inclinaciones políticas el gobierno ve en este «ajedrez de internas» en ciernes una muy adecuada forma de que los problemas económicos -fundamentalmente el dólar- salgan del primer plano para los medios y ayude a sobrellevar con calma los acuciantes problemas hasta el cambio de gobierno.
















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