En definitiva, gremios y piqueteros, aunque en la superficie debería hacerse fuerte en rubros distintos -los primeros con trabajadores, los segundos con desocupados-tienen varios puntos de choque que recrudecerán a partir de la reunificación de la CGT.
Uno de ellos es el dominio de la calle. Quizá lo padeció menos el grupo de
El otro es gremial: dos de los sellos piqueteros más poderosos, el Polo Obrero y la CCC de
El Polo Obrero, a su vez, todo con poco número de simpatizantes, es el brazo piquetero del Partido Obrero que, con la Lista Naranja, se aventuró en elecciones gremiales. La última fue en la de los Gráficos, donde Pitrola fue, incluso, candidato contra
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