Minutos después de cerradas los comicios en la Ciudad de Buenos Aires, los jefes de campaña de Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti destacaron la elección del PRO y el clima "de paz" durante la campaña.
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Por Michetti, el diputado Federico Pinedo agradeció a los candidatos del macrismo "porque le han permitido a los ciudadanos de Buenos Aires elegir quiénes van a ser los candidatos de nuestro partido".
"El día de las elecciones todos son iguales, todos valemos lo mismo y tenemos la misma potencialidad de cambio que necesitamos en la Argentina y que tenemos que continuar en la Ciudad", agregó.
En tanto, por Rodríguez Larreta, el exlegislador Fernando De Andreis destacó el "extraordinario día de elecciones" que ha transcurrido.
"Hemos llevado adelante una campaña en paz, cerca de los vecinos, de la gente", afirmó.
Los precandidatos del PRO comparten búnker de campaña donde pasadas las 18 la asistencia era mínima, pero se estima que la militancia se irá acercando más cerca de las 22, cuando se empiecen a conocer los primeros números oficiales de la votación.
Desde las 18, el búnker ubicado en Costa Salguero estaba repleto de periodistas y con muy pocos dirigentes del PRO, y los que están aguardan -a diferencia de elecciones anteriores- en un VIP oculto tras el escenario.
El secretario general del GCBA, Marcos Peña, el asesor Jaime Durán Barba, el ministro porteño Daniel Chaín, el senador Alfredo De Angeli, el legislador Francisco Quintana y los jefes de campaña Federico Pinedo (Michetti) y Fernando de Andreis (Larreta) son los referentes que ya estaban presentes.
Fuentes del larretismo y del michettismo afirmaron que los dos precandidatos tienen previsto arribar al predio de Costa Salguero entre las 20 y las 21, mientras que el secretario de Medios, Miguel De Godoy, informó que "la idea es que ya alrededor de las 22 hable el ganador" en el escenario, con todo el resto de los dirigentes.
En tanto, Macri confirmó a Télam tras sufragar en Palermo que iba a ser "el último orador" de la jornada de hoy, la cual espera poner punto final a la primer gran interna de su partido y volver a colocar su postulación presidencial en primer plano.
"El objetivo es terminar la noche con festejos todos juntos y la consigna Mauricio Presidente", enfatizaron desde el PRO, visiblemente con ganas de dejar atrás una primaria que provocó una grieta al interior del partido.
El único factor que despertó enojos al interior del michettismo fue la filtración para el periodismo de indicadores del boca de urna al mediodía por parte de operadores larretistas, algo a lo que desde el entorno de la senadora buscaron responder más entrada la tarde.
Con música y pantallas gigantes, el PRO aguarda hasta las 21 los primeros datos oficiales en un búnker donde, a diferencia de otras veces, procuran hablar menos.