21 de noviembre 2005 - 00:00

Juicio lo harán nuevos diputados

La operación regreso, que ha emprendido el suspendido Aníbal Ibarra, tendrá esta semana dos momentos clave, que espera el jefe de Gobierno porteño. Uno se dará hoy, cuando el ibarrismo se entregue a una cita popular (ver vinculada), y otro el miércoles, cuando ocurra la primera reunión, para avanzar en definiciones, de la Sala de Juzgamiento en la Legislatura porteña, ya que la del viernes constituyó apenas un intercambio de incertidumbres. Hay un dato, que conoce Ibarra: el juicio, propiamente dicho, no empezó aún y las tareas preparatorias -como dictar un reglamento- podrían demorarse. El mismo dio argumento: «lo hubieran empezado el 9 de diciembre». Por lo tanto, el jefe de Gobierno suspendido tiene pocas chances de seguir pidiendo un juzgamiento rápido, un juicio oral al estilo penal. La idea de iniciarlo después del recambio de bancas era estudiada ayer por la oposición, que quiere avanzar en ese sentido para consolidar mayoría de macristas y ARI entre quienes juzgarán a Ibarra por supuesto mal desempeño en el caso Cromañón. La sala, que integran 15 diputados porteños, recién comenzó a improvisar cómo serán los pasos que debiera seguir. Lo hizo el viernes, con la presencia de su presidente, el titular del Tribunal Superior de Justicia, Julio Maier, y ni se habló de comenzar a estudiar el caso.

El magistrado hizo valer ante los legisladores sus dotes en materia procesal y jurídica. Llevó una hoja donde tenía anotados los puntos que considera principales, como que debe utilizarse el Código Procesal Penal y no un reglamento para que funcione esa sala, o que los diputados que la integran deben permanecer hasta el final, aun cuando venzan sus mandatos el próximo 10 de diciembre. Maier se animó a desafiar a la macrista Paula Bertol diciéndole: «¡No me venga con Bacqué!», en relación al ex ministro de la Corte Suprema, cuando la legisladora lanzó argumentos a favor de la renovación de los diputados que dejan sus bancas el 10 de diciembre próximo. Maier es partidario de aplicar el artículo 123 de la Constitución porteña, que obliga a la continuidad, en esos casos, pero que está redactado para el juzgamiento de los jueces por el jury de enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura. Los legisladores lo notaron cerrado a cualquier otro argumento y habrá más literatura contra sus teorías pasado mañana, cuando los diputados concurran a la reunión acompañados de sus respectivos asesores jurídicos.Especialmente la oposición quiere demoler la idea de un juicio veloz, pero de todos modos nada indica que el proceso comience esta misma semana. Faltan instancias. Así, la oposición -el macrismo y la izquierda- por estas horas se plantea otra apuesta: comenzar el juicio el 10 de diciembre y de ese modo sepultar la idea de juzgar a Ibarra con los actuales legisladores y en cambio renovar los 8 de la sala que dejan sus bancas.

El jefe de Gobierno suspendido no se conmueve por esa situación, ya que, con la experiencia que tuvo en la Sala Acusadora en cuanto a revuelta de votos, nada le asegura hoy que sea absuelto o condenado con este conjunto de diputadosjueces o con el que vendría, tras el sorteo de rigor, después del ingreso a las bancas de los nuevos. Para el inicio del juicio, se debe resolver aún un reglamento para la Sala Juzgadora, que no lo tiene, porque los diputados no previeron que se activara el mecanismo de juicio político contra el jefe de Gobierno.

• Fiscales

Además, el vicepresidente de la Legislatura porteña, Santiago de Estrada, tiene que nombrar, a propuesta de los bloques, a los tres diputados que actuarán de fiscales, defendiendo la acusación ante la Sala de Juzgamiento.

Al menos uno de esos fiscales saldrá del macrismo, que firmó, en la comisión investigadora, el dictamen de mayoría solicitando la apertura del juicio. Macri ha pensado en el mendocino Marcelo Godoy, quien presidió esa comisión investigadora, pero algunos creen que sería mejor aliviar al diputado en esta ocasión y que sea Martín Borrelli el fiscal de Ibarra durante el juicio político. De la porción de 7 diputados que suscribieron el despacho de mayoría.

De Estrada
está pensando también en convocar a uno de los hermanos Devoto, como representante de los grupos de la izquierda, o bien tomar en cuenta los otros dos dictámenes acusatorios que se elevaron. En ese caso le correspondería a Fernando Melillo ocupar una de las sillas acusadoras, pero podría excusarse.

También en la lista está el diputado
Ariel Schifrin, pero deja su banca el 10 de diciembre, lo que ha decepcionado a varios que quisieran ver a quien fuera uno de los más fervientes ibarristas durante la primera gestión del jefe porteño suspendido, en papel de fiscal. Una vez que la sala decida cómo va a funcionar, tiempos y mecánica, y estén nombrados los fiscales, recién entonces se abre el juicio político.

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